Ambas corporaciones se hallan inmersas en los preparativos de la festividad
De San Cayetano a Puerta Nueva, o lo que es lo mismo, desde la conventual de San José a la que fuera sede del Carmen Calzado; en ambos enclaves de Córdoba el 16 de julio se convierte en la jornada central del año.
Ese día, para el que apenas resta una semana, las imágenes de la reina del Carmelo saldrán en procesión y, aunque en ambos casos lo harán con grandes argumentos, no es menos cierto que sus dos cofradías llegarán a la cita en momentos muy distintos.
San Cayetano
En el convento de San José, el crecimiento ha sido imparable durante las últimas dos décadas, coronación de Nuestra Señora del Carmen incluida. En el apartado patrimonial, desde el cortejo hasta el guión procesional, pasando por el palio, la corporación refleja la vitalidad que subyace y aflora en cada detalle. Además de estar muy integrada en el colegio que lleva por nombre el de la Virgen.
En lo que a la procesión se refiere, pasa exactamente lo mismo. Dignos de mencionar son dos aspectos significativos: el musical y el del costal. En el primero se ha institucionalizado la presencia de la banda de música del Carmen de Salteras, todo un referente en el ámbito de las formaciones andaluza. Mientras que al frente del palio el testigo de Rafael Muñoz lo tomó Luis Miguel Carrión, Curro, sin duda uno de los capataces más reputados de la capital.
Puerta Nueva
La puesta en escena de la cofradía guarda similitudes con su homónima de San Cayetano. Al frente del paso se estrenará, este 2025, uno de los capataces en ascenso de la capital, Francisco Luis Castaño, Sony. Su capacidad está de sobra acreditada, como está haciendo como capataz general de la Hermandad del Nazareno, entre otras. También es reseñable el acompañamiento musical de Tubamirum. La banda de Cañete de las Torres es una de las más preciadas de la provincia, como atestiguan sus actuaciones en la capital.
En el otro extremo de la balanza, los últimos meses han sido muy agitados en Puerta Nueva, debido a la intervención del Obispado en todos los estratos de la parroquia. Así, el párroco fue trasladado (la analogía de una expulsión) y ejerce como tal el de San Lorenzo. Al margen de lo ocurrido con La Salud y de forma previa, el delegado diocesano para Hermandades y Cofradías, Pedro Soldado, paralizó las elecciones de la Hermandad del Carmen con motivos que, hay a quien pudiera parecerles, de un peso liviano. Y, de camino, dejó a la junta de gobierno saliente en su puesto sine die. Está por ver como esos antecedentes se reflejan en la procesión.





