Pentagrama, Sevilla

Las grandes marchas de Emilio Muñoz Serna

Son muchos los grandes compositores que ha dado el género de la agrupación musical. Los nombres de Manuel Rodríguez Ruiz, José Manuel Mena Hervás o Emilio Muñoz Serna se encuentran bordados en el repertorio de muchísimas agrupaciones musicales -por no decir todas- de nuestro territorio. Hoy me gustaría dirigir la atención hacia el último, Emilio Muñoz Serna, director musical de la Agrupación Musical de la Redención de Sevilla y compositor de más de cien marchas procesionales de agrupación musical.

Son muchas y de gran calidad las marchas que Serna ha brindado al patrimonio cultural de la Semana Santa andaluza, muchas de ellas para la Redención de Sevilla, pero también alguna que otra digna de ser conocida y reconocida que trasciende las fronteras de su agrupación musical y de la Semana Santa sevillana. En primer lugar, en lo que a la Agrupación Musical de la Redención respecta, cabe destacar que en todos y cada uno de los diez trabajos discográficos de la formación sevillana hay marchas de Emilio Muñoz Serna. Desde aquel primer trabajo discográfico, titulado «Divino Redentor», del año 1994, hasta el último, «Más Líbranos del Mal», lanzado en 2016, la presencia del director musical de la misma se deja notar con creces a través de su brillante e inconfundible sello musical. A continuación destacaremos algunas composiciones musicales de cada uno de esos diez trabajos discográficos que posee la Redención.

Es de obligación comenzar este itinerario musical por las marchas compuestas para su Agrupación Musical de la Redención, y con la primera marcha que salió de la privilegiada mente de Emilio Muñoz Serna «Penas de San Roque», compuesta junto a su hermano Antonio y aparece en el primer trabajo discográfico de la banda. Seguidamente, quizá las dos marchas más representativas de Emilio: «Señor de San Román» y «Rocío del Cielo», que se popularizaron de forma generalizada por toda Andalucía incluso fuera de ella y a día de hoy forman parte de la inmensa mayoría de repertorios de bandas del género de la agrupación musical. Sin duda, dos obras que han brindado chicotás de ensueño allá por donde sus acordes han sonado. «Redención por Sevilla», que da nombre al tercer trabajo discográfico de la banda, es otra de las marchas más características tanto de la agrupación como de Serna, y sigue sonando año tras año detrás del bello misterio del Lunes Santo hispalense. Resulta sencillo escuchar la marcha, cerrar los ojos, e imaginar al Señor de la Redención navegando entre la bulla sevillana. Una marcha que no es tan conocida como las demás pero que, en opinión de quien les escribe, encierra una belleza, elegancia y dulzura que es la perfecta síntesis del estilo de Emilio Muñoz Serna y, por extensión, del estilo de la Redención, es «Lágrimas de Rocío». Algo similar sucede con la composición «Bendita Tú Eres», que aparece en el quinto trabajo discográfico de la Redención lanzado en el año 2002, y que posee uno de los solos que más sentimiento transmiten de los que uno puede alcanzar a recordar, de esos que pueden escucharse en bucle sin que uno se canse. La perfecta demostración de que para que un solo llegue al corazón no es necesario un excesivo floreo. Dos marchas muy especiales para el autor, tal y como nos confesó el propio compositor sevillano en la entrevista que tuvimos el placer de realizarle hace unos meses en este portal, son «Padre» y «Madrecita del Espino», dedicadas a sus tristemente fallecidos padres. Dos marchas que, aunque de épocas distintas, poseen una calidad musical indiscutible y, además, composiciones que son ideales para el andar costalero. Un sello que viene implícito con la firma de Emilio, tal y como se demuestra a lo largo y extenso de su obra. Del trabajo discográfico Redención Costalera, del año 2007, compuesto por marchas grabadas en directo, destacan «Cautivo en su Soledad» o «Señora de Sevilla, Macarena», dos composiciones muy populares que ya habían sido grabadas previamente y que merecen ser mencionadas como lo que son, grandes obras de Serna. Ya en una época contemporánea, en el disco del XXX Aniversario de la A.M. Redención , se encuentra la marcha «Una Oración por Sevilla», dedicada a la Cofradía de Montesión, con un cambio de ritmo a final con el que resulta sencillo imaginarse al paso de la Oración en el Huerto saliendo de frente. Del penúltimo trabajo discográfico hasta el momento de la banda, sin duda destaca «Bajo la Luz de tu Mirada», quizá la marcha más conocida del Emilio Muñoz Serna de los últimos años, de la que sobresale un solo de trompeta de los que conmueve y emociona a quien lo escucha, especialmente, a mi juicio, cuando lo interpreta el propio director musical de la Redención. Un solo que parece imposible de interpretar por su extremada dificultad técnica, y que solo uno de los elegidos de la música procesional, como Serna, podía plasmar en un pentagrama. Finalmente, del último disco de la Redención de Sevilla, del año 2016, resulta indispensable señalar «Mas Líbranos del Mal», que da título al trabajo discográfico, y «He Ahí tu Hijo», dedicada al hijo de Emilio Muñoz Serna. Ambas suponen un soplo de aire fresco al estilo de la Redención aunque sin perder esa esencia que les hace inconfundibles, como no podía ser de otra manera.

Por otra parte, el brillante compositor sevillano ha compuesto un gran número de marchas dedicadas a imágenes de fuera de la provincia e interpretadas por agrupaciones musicales foráneas. Tal es el caso de «Señor del Salvador», dedicada a la Hermandad de la Amargura de Jaén e interpretada por la A.M. Despojado de la capital jienense, una de las formaciones musicales que viene demostrando durante los últimos años una línea musical ascendente y que deslumbra allá por donde pasa. Por otra parte, conviene destacar la marcha «La Misericordia de Cristo», dedicada a la Hermandad de la Borriquita de Almonte, con aires clásicos pero que es de las que transmite muchísimo cuando es interpretada por la A.M. Muchachos de Consolación de Utrera. Una composición bien conocida en Córdoba es «Humilde Rey de Capuchinos», dedicada a Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia de Córdoba, que regaló chicotás inolvidables los años que la A.M. Santo Tomás de Villanueva formaba un binomio inigualable con el primero de los pasos de la Hermandad de la Paz cada Miércoles Santo. Para la provincia de Cádiz dejó la marcha «Al Señor de la Humildad», que da título al trabajo discográfico de la A.M. Isla de León de San Fernando, a la que Emilio Muñoz Serna dirigió musicalmente varios años, y tristemente cesó su actividad musical hace unos meses, o «Al Dios de la Madrugá», dedicada a la Hermandad del Perdón de Cádiz e interpretada por la A.M. Sagrada Cena de la misma ciudad, una marcha con una belleza y elegancia muy notable. En Córdoba compuso la marcha «Luna de Nisán» para la A.M. Cristo de Gracia, una de las marchas más destacadas del primer trabajo discográfico de la gran banda cordobesa, así como «Bajo tu Manto, Dolores», para la A.M. Unión de Montilla, sin duda una formación musical de la provincia a tener muy en cuenta. Como curiosidad, cabe destacar las marchas «Virgen del Prado», para la B.C.T. del Prado de Ciudad Real, o «Démonos la Paz», de la A.M. Paz de Mallorca, como marchas de Emilio Muñoz Serna realizadas para bandas de fuera de Andalucía.

Hablar de Emilio Muñoz Serna, en definitiva, es hablar de uno de los grandes compositores de marchas procesionales de los últimos veinte años. Nos ha brindado su música por toda Andalucía, no sólo con las marchas para la Agrupación Musical de la Redención, a la que ha hecho crecer desde sus inicios hasta cotas altísimas, que añadidas a los repertorios de bandas de toda nuestra tierra, sino con obras compuestas específicamente para Hermandades de muchos rincones de Andalucía y fuera de ella, tal y como se ha demostrado anteriormente. Un genio de la música cofrade que, además, tiene la cabeza perfectamente en cuanto a la gestión humana y actitudinal de su banda, tal y como pudimos comprobar en la entrevista que concedió a este medio. Nos dejó una afirmación que quizá, de tenerla en cuenta todo aquel que tiene como responsabilidad dirigir cualquier banda, haría que este mundillo cofrade funcionara mejor. «Somos músicos y nos debemos dedicar a ensayar y mejorar, lo demás sobra». Ojalá todos siguieran su ejemplo. Chapeau por él.