Las joyas de la muestra del 25 aniversario del taller de bordados del Buen Fin, en imágenes

El fotógrafo Benito Álvarez cautiva con una fantástica galería del evento

La Hermandad del Buen Fin continúa celebrando en el Ayuntamiento de Sevilla la magnífica exposición sobre el 25 aniversario de su taller de bordados.

En esta exposición se podrán contemplar un amplio abanico de piezas que han pasado por las manos de los integrantes del taller de bordado, en que se han seleccionado un variado grupo de obras, como sayas, mantos, o insignias procesionales.

El reportero de Gente de Paz Benito Álvarez ha recorrido la muestra captando los mejores detalles de la exhibición, como se refleja en la esplendida galería que se adjunta.

Desde su inicio, el objetivo de este taller ha sido enseñar a bordar en oro y dotar y mantener el patrimonio artístico de la Hermandad.

Así, se ha compatibilizado una labor permanente de enseñanza de las técnicas del bordado en oro al más del centenar de personas que, durante los 25 años de historia, han pasado por el taller, con una ingente labor creativa y restauradora de las piezas más significativas y valiosas de la Corporación.

En estos últimos diez años el taller ha acometido obras de gran envergadura como el manto completo de terciopelo verde a juego con la saya de Juan Manuel Rodríguez Ojeda, diseñado por José Ramón Paleteiro y concluido en 2017. Del mismo año es el Estandarte Sacramental bordado en oro sobre terciopelo rojo, bajo diseño de Manuel Jesús Corral Zambruno. En 2018 finalizó la restauración, enriquecimiento y pasado a nuevo terciopelo de los faldones del paso del Santísimo Cristo del Buen Fin.

Además de ello, un grupo de integrantes mostrarán en directo el arte del bordado, con la intervención de la pieza en la que se encuentran inmersos en estos momentos, la realización de los faldones para el paso de palio de Nuestra Señora de la Palma Coronada.

Con esta muestra, que continuará abierta hasta este sábado en horario de 10:30 a 14 horas, la Hermandad pretende poner en valor no sólo el amplio patrimonio realizado e intervenido, sino la labor desinteresada de todas y cada una de las personas que han pasado por este taller, en el que han invertido y dedicado su tiempo a ampliar y conservar el patrimonio artístico del Buen Fin.