El año cofrade nos ha dejado una gran cantidad de informaciones relevantes, dado el protagonismo de las hermandades a lo largo de todo el año. Sin embargo, mostramos aquí un primer repaso a las que más destacaron.
Santa Ana por su barrio
Con motivo del 750 aniversario de la parroquia, la patrona de Triana recorría las calles en la tarde del 24 de septiembre del año pasado, en torno a las nueve de la noche. Santa Ana, la Virgen María y el Niño Jesús fueron sobre el paso de la Pastora de Triana, cediéndole la hermandad de la Esperanza de Triana su peana para la salida. Manuel Sorrentino comandaba la cuadrilla, abriendo el cortejo la banda de cornetas y tambores de San Juan Evangelista y cerrándolo, tras el paso, la banda del Maestro Tejera. Habían pasado quince años hasta verla de nuevo visitando a sus vecinos, desde que el 26 de julio lo hiciera con motivo del comienzo del segundo milenio del nacimiento de Cristo. Una procesión que congregó bastante público, sobre todo teniendo en cuenta las escasas ocasiones que Santa Ana ha salido en procesión, más que un motivo para no perderse este acontecimiento. Aunque también se habló de la salida de la santa el día de su festividad este mismo año o en septiembre, con la finalidad de cerrar la celebración del 750 aniversario del templo, lo cierto es que la idea ha ido diluyéndose en el tiempo.
Coronación canónica de la Virgen de la Paz
El día uno de octubre, monseñor Juan José Asenjo Pelegrina coronaba canónicamente a la dolorosa del Porvenir. La Virgen de la Paz se convertía en la dolorosa número diecisiete de la capital en obtener este rango, convirtiéndose además en la primera que se aprobaba bajo el mandato del actual arzobispo. Días antes fue trasladada a la catedral, donde se celebró un triduo en honor a la imagen mariana. Entre los estrenos, la intervención de los hermanos Delgado sobre la corona, añadiendo los escudos de Monseñor Asenjo, el Papa Francisco, el de la Archidiócesis y el de la ciudad de Sevilla, la toca de sobremanto, de estilo neogótico o la insignia de la coronación, estos dos últimos salidos de las manos de Manuel Solano. A las cinco menos cuarto de la tarde se abría la puerta de Palos del templo metropolitano para que comenzase a salir el cortejo. Media hora después, la dolorosa iniciaba el regreso a su barrio, entrando alrededor de las tres y media de la madrugada en la parroquia de San Sebastián. Encabezaba el cortejo la agrupación musical Nuestra Señora de la Encarnación, de San Benito. Tras el palio, la Banda de Música Santa Ana, de Dos Hermanas.

La O celebró el 450 aniversario fundacional
La corporación de la calle Castilla culminaba a finales del mes de octubre, concretamente el día 29, los actos conmemorativos del 450 aniversario desde la aprobación de las primeras reglas de la hermandad, cuyos orígenes datan de 1566. Como colofón, la salida de la Virgen de la O por las calles de Triana. A las diez de la mañana, el arzobispo de Sevilla presidía una misa estacional en el templo de la corporación. Por la tarde, el cortejo comenzaba a recorrer desde la parroquia las calles Castilla, Callao, San Jorge, Altozano, Pureza, Bernardo Guerra y Plazuela de Santa Ana. En la catedral de Triana comenzó a las nueve y cuarto un acto litúrgico en conmemoración de las antiguas estaciones de penitencia que las hermandades del viejo arrabal hacían a la parroquia de Santa Ana. El acompañamiento musical corrió a cargo de la banda de cornetas y tambores de Nuestra Señora del Sol hasta la llegada a Santa Ana, iniciándose la vuelta con los sones de la sociedad filarmónica de Nuestra Señora del Carmen de Salteras.

Gran Poder de Misericordia
En noviembre de 2015 se hacía público que el 5 del mismo mes pero de 2016, el Señor de Sevilla presidiría el jubileo en la catedral por el Año de la Misericordia, en un acto en el que participarían las casi seiscientas hermandades que hay en la Archidiócesis de Sevilla. El jueves día tres del año pasado, más de cien mil personas acompañaban a Jesús del Gran Poder en su recorrido hasta la catedral, tomando esta decisión la junta de gobierno pues, aunque el traslado iba a ser el viernes, el mal tiempo hizo que los acontecimientos acabaran precipitándose. Dos kilómetros donde el público atestó sobre todo las calles del centro y más de cuatrocientos efectivos municipales en un traslado de ida donde no se registraron incidentes. La vuelta, prevista para el sábado, tuvo que ser aplazada al domingo por la mañana, debido a las previsiones meteorológicas. Ya el domingo, a las once horas comenzaba el Gran Poder su regreso hasta la basílica homónima. Entre una ingente multitud, esta procesión histórica, regaló estampas para la posteridad y momentos a quienes estuvimos allí que tardaremos en olvidar mucho tiempo. El Señor de Sevilla visitó el convento de las Hermanas de la Cruz, en un momento único y que probablemente no vea la generación que allí contempló estos instantes. Algunas de las más de doscientas mil personas que estuvieron con Él durante el regreso también vivieron aquellos minutos en el que las monjas de clausura del convento del Espíritu Santo veían por primera vez el rostro del Señor. Otros instantes para el recuerdo, cuando las voces de la escolanía de la Trinidad cantaban ante el paso de Cristo a las puertas de San Pedro. Pasadas las cuatro y media se ponía punto y final a un acontecimiento histórico.

El Señor de la Oración en el Huerto preside el Vía Crucis de Hermandades y Cofradías
Montesión tenía por delante el reto de rescatar este acto que cada primer lunes de cuaresma se celebra en la ciudad. Pasadas las cinco de la tarde del día seis de marzo, las puertas de la capilla del Rosario se abrían dando comienzo el discurrir de un cortejo ― 550 personas ― que llamó la atención de los presentes por el buen hacer de la hermandad. La imagen llegaba al templo metropolitano en una tarde donde, a pesar del buen tiempo, no destacó por una importante afluencia de público. En el interior de la catedral se repetía la estampa que todos los años puede contemplarse. Escasa presencia a pesar de haber adelantado el rezo de la estaciones media hora. Tras el Vía Crucis, el arzobispo de Sevilla felicitaba a la hermandad de Montesión y al Consejo por la organización del acto. En cuanto al itinerario de vuelta, el Señor de la Oración entraba en la capilla del Rosario a las 23:57, media hora más tarde de lo previsto, ante un público que no llegaba a la veintena. El hecho de que se realice el Vía Crucis del Consejo en un día laborable y que alrededor de 37 hermandades celebren este tipo de actos durante la Cuaresma, son datos propensos a ser analizados si se quiere rescatar una celebración que adolece, sobre todo en los últimos tiempos, de la importancia que merece.






