Las “otras” Vírgenes dormidas

Virgen del Tránsito, en la capilla de los Jácomes

La representación de la Virgen María antes de partir a los cielos está presente en nuestra comunidad aunque de una manera menos representativa que en otras zonas de la geografía, como puede ser el Levante. En Sevilla podemos contemplar a las conocidas Vírgenes del Tránsito del Pozo Santo y del Santo Ángel, y en Santa Rosalía la de la Dormición, expuestas durante estos días pasados para la veneración de los fieles. Pero, ¿qué otras imágenes se encuentran en la ciudad desconocidas para gran parte del público?

La muerte de la Virgen, Martin Schongauer, del siglo XV

Esta iconografía no solamente está presente en imaginería sino también en diferentes soportes. En el convento de Santa Paula, además de una pequeña imagen de la Virgen, actualmente en el museo del cenobio, se encuentra un lienzo, en una de las salas de su museo, de autor anónimo.  En la seo hispalense, fechable hacia el primer cuarto del siglo XVIII se encuentra otro lienzo, de pequeñas dimensiones, y una pintura sobre tabla. Esta última, anteriormente en la sacristía mayor y actualmente en la capilla de los Jácomes, muestra a los apóstoles reunidos en torno a la Virgen, que aparece con una vela encendida sostenida entre sus manos. Precisamente, San Pedro se muestra revestido de estola, para poder asistirla sacerdotalmente. Atribuida a Marcelo Coffermans, pintor del siglo XVI que trabajó en Amberes. Más que evidente es su parecido con La muerte de la Virgen, grabado de Martin Schongauer, del siglo XV. También aparece en dos vidrieras esta iconografía -obras de Arnao de Flandes, en el XVI-, mientras que más próxima al visitante aparece en un relieve del sepulcro del arzobispo Gonzalo de Mena, en la capilla de Santiago. Un sepulcro, de estilo gótico, en alabastro, restaurado recientemente.

Virgen del Tránsito. Blog Leyendas de Sevilla

Fuera de la catedral, nos encontramos con una pequeña Virgen en el convento de Capuchinos, en el retablo donde se encuentra San Félix de Cantalicio, en la nave de la Epístola, tal y como nos cuenta el blog Leyendas de Sevilla. De pequeña estatura, tan solo 48 centímetros, suele pasar desapercibida por el lugar en el que se encuentra. En el monasterio de San Clemente, se celebraba antiguamente una procesión claustral con la Virgen del Tránsito, una pequeña imagen que se encontraba en el interior de la iglesia.

Virgen del Tránsito Mínimas de Triana. Blog de Santiago Martín Moreno

Desconocida también la bella imagen que aguarda en el convento trianero de las mínimas. Acostada, con los ojos cerrados y las manos en actitud orante, llegó a ser el centro del cenobio cada 15 de agosto, ya que es exponía a la veneración de los fieles sobre una cama de madera sobredorada así como su corona y zapatos de plata. Situada en el coro bajo, abandonaba su urna de cristal y madera para ocupar una cama ricamente decorada. Martínez Alcalde afirmó que antaño contó con triduo durante estas fechas e incluso una pequeña procesión que, a puerta cerrada, celebraban las monjas desde el coro hasta la iglesia, perdida ya a principios de los noventa. Una vez vestida la imagen de la Virgen del Tránsito, las hermanas la trasladaban hasta el templo y cada una de ellas portaba parte del ajuar: corona, zapatos, flores…

En cuanto a la provincia, citaremos como ejemplo una bella representación que está en el Monasterio de Santa Clara, en Carmona. Este espacio llegó a tener tal importancia que contó con la protección de la corona así como del pontificado, guardando las llaves de la ciudad en épocas de guerra. Su museo, dividido en varias plantas, posee unas vistas privilegiadas de la ciudad desde la última de ellas, divisando gran parte de las espadañas de Carmona. Al comenzar la visita, en el centro de la primera sala se sitúa una pequeña imagen de la Virgen del Tránsito, obra anónima perteneciente a la escuela sevillana y fechada en el siglo XVIII.

Imagen que se conserva en el convento de Santa Clara, en Carmona
Relieve en el sepulcro de Gonzalo de Mena