León XIV entrega personalmente la Rosa de Oro a Nuestra Señora del Líbano

Se trata de la primera de su pontificado

la finalidad de mantener un encuentro con diversas personalidades religiosas del país. Allí fue recibido por el vicario apostólico de los Latinos de Beirut, el superior de la Congregación de los Misioneros Libaneses y el rector del santuario. También estuvo presente Raphaël bedros XXI, Catholicós-Patriarca de Cilicia de los armenios católicos.

Tras escuchar los testimonios de distintos religiosos, se dirigió al presbiterio del templo, donde fue recibido por el Patriarca de la Iglesia Armenia Católica. Una vez allí, entregó a Nuestra Señora del Líbano la Rosa de Oro, regalo exclusivo de los pontífices y que simboliza la esperanza de la resurrección de Jesús.

La imagen de la Virgen María está realizada en bronce y fundida en Lyon, en Francia, midiendo 8,50 metros de altura y pesando cerca de 15 toneladas. La torre pedestal es de piedra tallada a mano, de forma cónica, con una altura de 21 metros Lo más llamativo de la estructura es la escalera de caracol poro donde ascienden los peregrinos en oración, a menudos descalzos o de rodillas, hasta alcanzar la imagen de la Nuestra Señora del Líbano.

El santuario de Nuestra Señora del Líbano fue construido en 1904 con motivo del cincuentenario de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción por el Papa Pío IX. La inauguración tuvo lugar el primer domingo del mes de mayo de 1908, fecha en la que desde entonces se estableció la festividad de Nuestra Señora del Líbano. El templo es uno de los santuarios más importantes de Medio Oriente.