Los afectados por las avalanchas de la Madrugá rechazan el «efecto dominó»

Un grupo de medio centenar de afectados por los incidentes ocurridos en la pasada Madrugá han elevado su crítica y su malestar por el «sesgado» e «incompleto» atestado realizado por la Policía Nacional, que defiende la ausencia de «planificación, coordinación o connivencia» en los sucesos y que la avalancha tuvo su origen en una pelea en un bar de la calle Arfe, rechazando que se produjera un «efecto dominó» a raíz de este controvertido origen.

Así se afirma en un escrito al que ha tenido acceso Europa Press, formulado por el abogado de estos afectados, Francisco Serrano, reclama en el escrito a la juez de Instrucción número 5 de Sevilla la práctica de una decena de nuevas diligencias de prueba que son «útiles, pertinentes y necesarias para el esclarecimiento de los hechos objeto de instrucción».

El afirma que el atestado policial «no realiza un análisis exhaustivo de los incidentes acaecidos» en la Madrugá, subrayando que «ya en la primera página del atestado se dispone claramente que el mismo tiene un objeto claro, determinado y preciso», de forma que «cualquier información, documentación o investigación practicada se ceñirá a un concreto episodio», como es la reyerta de Arfe.

De este modo, añade el abogado, cuando en el atestado se realiza un análisis de las informaciones, investigaciones y pruebas que han servido de base para realizar el mismo, «se analizan únicamente aquellas que tuvieran relación con el episodio de la calle Arfe, desechándose todo aquello relacionado con otros incidentes que también acaecieron en la famosa Madrugada, incidentes que, sin duda, constituyen igualmente el objeto de la presente instrucción».

El escrito afirma que basta con una lectura de la documentación del atestado para «concluir, sin género de dudas, que el esclarecimiento de los hechos no se ve colmado con las conclusiones alcanzadas por el mismo, conclusiones que pretenden crear un nexo entre la reyerta de la calle Arfe y un posterior efecto en cadena a los restantes puntos en conflicto».

El letrado pone de manifiesto que «hay incidentes anteriores a la producción de la pelea de Arfe», por lo que, «indudablemente, no pueden guardar relación con la reyerta, existiendo múltiples indicios de que se sucedieron en puntos en los que un efecto dominó no resulta posible», poniendo como ejemplo que, según el informe de la Hermandad del Calvario, «se produjeron incidentes a las 4,10 horas en las calles O’ Donell y Velázquez», mientras que en el informe de Los Gitanos se apunta que, «a las 4,16 horas, a la altura del Palacio de Dueñas, acaecieron sucesos».

Amparándose en estas razones, el abogado reclama a la juez la práctica de una serie de diligencias de prueba entre las que se encuentra el requimiento a las hermandades de la Madrugá y al Consejo de Hermandades para que aporten sus informes sobre la estación de penitencia del pasado 14 de abril y se solicite al Grupo de Delitos Tecnológicos de la Policía Nacional que emita un informe sobre la «posible conexión entre los investigados, concretamente sobre la posible conexión entre sus teléfonos móviles, llamadas, sms, etc», en el periodo comprendido entre los días 1 y 14 de abril.

Además se solicita que la Policía emita un informe sobre la «posible conexión de los investigados con terceros, concretamente sobre la posible conexión entre sus teléfonos móviles, llamadas, sms, etc», y que se realice un análisis «completo» de los tres terminales incautados «con el objetivo de intentar encontrar» conversaciones entre los detenidos» al tiempo que «puedan determinarse las posibles geolocalizaciones de cada uno de ellos en los días anteriores a la noche de autos y en la misma noche de autos».

Además, el abogado pide que se tome declaración a seis policías locales y dos hermanos de la Esperanza de Triana que procesionaron en la Madrugá junto al paso de Cristo, ya que, «mientras discurría el paso de Cristo por la calle Rioja, en la azotea de uno de los edificios de esta céntrica calle un hombre comenzó a gritar con ánimo de provocar miedo y angustia en el público».

Sea como fuere, queda puesto de manifiesto que los sucesos de la pasada Madrugá, lejos de quedar cerrados con el cuestionable carpetazo ejecutado, continua sembrando muchas teorías que si no son abordadas en profundidad, dejará que la sombra de la duda permanezca latente en el imaginario colectivo de la ciudad de Sevilla, con las consecuencias futuras derivadas, imposibles de evaluar, que ellos implica.