La hermandad del Rocío ha celebrado durante estos días solemne triduo a su titular mariana, teniendo lugar el pasado sábado procesión con la venerada imagen. La procesión dio comienzo a las seis de la tarde recorriendo las calles del barrio de la Victoria, visitando la basílica de la patrona y transitando por primera vez por la calle Luis de Maceda.
Ya el domingo, día 5, la función principal en su honor congregó a un importante número de hermanos, estando presidida por Alejandro Escobar, concluyendo la jornada con la felicitación a María Santísima del Rocío. El lunes la imagen estuvo expuesta en besamanos, inaugurando una nueva época en la ciudad, dado que la dolorosa se ha convertido en la primera en recibir los besos de los devotos tras la pandemia.
En horario de 9 a 21 horas María Santísima del Rocío permaneció en el presbiterio de la iglesia de San Lázaro, lugar al que se acercaron numerosos fieles que pudieron por fin besar su mano en la festividad de Pentecostés. Un fin de semana de petaladas y banderolas que dejó paso a un lunes donde por fin se volvió a la normalidad.






