Los bomberos de Córdoba destacan la gravedad del incendio en la Mezquita-Catedral: «Un fuego devastador»

En la madrugada del 8 de agosto de 2025, Córdoba fue testigo de un suceso que conmocionó a toda la ciudad: un incendio accidental declarado en la emblemática Mezquita-Catedral, uno de los tesoros declarados Patrimonio de la Humanidad y símbolo esencial de la identidad cordobesa.

Ante la emergencia, «todas las dotaciones operativas disponibles se movilizaron de manera inmediata», sumándose también numerosos bomberos fuera de servicio, quienes «sin dudarlo acudieron rápidamente para reforzar el dispositivo de extinción».

Bajo el liderazgo de la jefatura del cuerpo de bomberos y en estrecha coordinación con otros servicios de seguridad, «se ejecutó fielmente el plan de autoprotección de la Mezquita-Catedral», un protocolo elaborado y perfeccionado durante años para hacer frente a situaciones críticas como la vivida.

El operativo se prolongó durante toda la noche, en la que se desplegaron recursos y esfuerzos máximos para contener las llamas. Pese a la virulencia del fuego —descrita por los propios bomberos como “devastador” y visible desde varios puntos de la ciudad—, «la rápida actuación permitió evitar la propagación del incendio hacia otras naves anexas del conjunto monumental».

Actualmente, tras el control del siniestro, las autoridades y técnicos se encuentran inmersos en la evaluación exhaustiva de los daños ocasionados, mientras ya se proyecta la compleja y necesaria tarea de restauración con la esperanza firme de que «este invaluable monumento histórico perdure por al menos mil años más».

Desde el cuerpo de bomberos expresan su orgullo por el trabajo realizado y agradecen las muestras de apoyo y reconocimiento recibidas por parte de la ciudadanía, subrayando que “nuestra labor no es solo un deber, sino nuestra pasión”.