El grupo municipal de extrema izquierda Hacemos Córdoba plantea un cambio del modelo actual
La iniciativa del grupo municipal Hacemos Córdoba para abrir un proceso de revisión del modelo de la Semana Santa cordobesa ha reavivado el debate en la ciudad, al proponer una transformación que, según expone la formación comunista, “permitiría recuperar la esencia tradicional, cultural y popular” de la celebración.
En su planteamiento, el grupo insta al alcalde y al Cabildo a promover un proceso de “reflexión y diálogo” al considerar que la actual carrera oficial está “alejado de ese carácter y generador de problemas tanto en materia de seguridad como de acceso igualitario”. A este respecto, advierte de que el diseño vigente “está provocando situaciones de aglomeración que derivan en embudos en distintos puntos del recorrido”, lo que “podría suponer un riesgo para la seguridad de vecinos, vecinas y visitantes”.
Mentiras y manipulación
Como argumento, señala que recientemente fue necesaria la intervención de los servicios sanitarios en una zona de “difícil acceso”, circunstancia que, a su juicio, “evidencia las complicaciones que puede generar el modelo vigente” y pone de manifiesto la necesidad de un replanteamiento. Una auténtica falacia toda vez que la realidad es que los servicios sanitarios accedieron el Domingo de Ramos y no ocurrió nada. En cambio, hubiera sido mucho más difícil que accedieran el Domingo de Resurrección, cuando la carrera oficial se encuentran abierta al público de par en par, lo que provocó masificaciones inéditas el resto de jornadas. El problema llegó hasta el punto de que un nazareno, arriesgando su integridad, tuvo que impedir el acceso de un importante grupo de espectadores que pretendían colarse entre el cortejo a la salida de la catedral, algo que finalmente ocurrió ante la imposibilidad de que una sola persona, vestida de nazareno, pudiera controlar semejante masa.
La crítica a la configuración actual del espacio público
En su análisis, Hacemos Córdoba sostiene que la actual organización favorece una “progresiva privatización del espacio público”, al convertir la Semana Santa en “un evento cada vez más condicionado por criterios económicos”. De este modo, afirma que “se está consolidando un modelo en el que quienes pueden pagar acceden a una experiencia diferenciada, mientras que buena parte de la ciudadanía, que históricamente ha sostenido y participado en las hermandades, queda relegada a un segundo plano”.
Frente a este escenario, la formación defiende la recuperación de “un modelo de carrera oficial más abierto, integrador y seguro”, evocando un sistema anterior que, según indica, “permitía poner en valor distintos espacios de la ciudad y garantizaba una mayor accesibilidad y convivencia en el espacio público”, una propuesta que busca equilibrar tradición y participación ciudadana. Es decir, pretenden cargarse la carrera oficial como ya hicieron hace mucho con la Feria de Córdoba, imponiendo un modelo abierto que ha causado la huida de muchas entidades y la progresiva caída del número de casetas, sólo frenada, sensiblemente, este año.
Impulso a una campaña de participación ciudadana
En paralelo, la coalición ha promovido la implicación ciudadana a través de una iniciativa en Change.org, donde se reclama “una revisión del actual modelo de Semana Santa, priorizando la seguridad, el carácter popular de la celebración y el uso del espacio público como un derecho colectivo, y no como un elemento al servicio del negocio”. Esta campaña busca movilizar a los ciudadanos y generar conciencia para crear un clima de opinión contra la Semana Santa actual.
Respuesta cofrade: defensa del modelo y rechazo frontal a las críticas
Desde el ámbito cofrade, estas propuestas han sido recibidas con una posición firme y crítica, al entender que el diagnóstico planteado no se corresponde con la realidad de la celebración. Se sostiene que la idea de una supuesta privatización carece de fundamento, ya que las hermandades permanecen durante largas horas en la calle y únicamente una parte mínima del recorrido transcurre por la carrera oficial, por lo que esa tesis se considera una falsedad.
En este contexto, se advierte de que este tipo de planteamientos responden a una intencionalidad ideológica que pone en riesgo la propia esencia de la Semana Santa, llegando a afirmar que “los comunistas quieren cargarse la Semana Santa de Córdoba tal y como la conocemos”.
Asimismo, se considera “extremadamente llamativo que quienes, desde esta perspectiva, rechazan a las hermandades y todo lo que representa la tradición cofrade pretendan imponer su visión a quienes sí defienden y aman la Semana Santa como debe ser, un patrimonio histórico y cultural que trasciende generaciones”.
Finalmente, se subraya que este episodio “debe servir como punto de reflexión para los miles de cofrades de la ciudad, al entender que permite identificar con claridad quiénes están comprometidos con la preservación de la Semana Santa y de la libertad para vivirla, frente a quienes, a juicio de estos sectores, persiguen su transformación o desaparición”.





