El taller de Bordados Salteras culmina el techo y la bambalina frontal del conjunto diseñado por Sergio Cornejo
Prosigue con firmeza la ejecución del futuro paso de palio de María Santísima de la Salud, titular de la Agrupación de los Desamparados, con sede en el convento carmelita del Santo Ángel Custodio de Sevilla. Este ambicioso proyecto patrimonial, concebido bajo los criterios artísticos del prior de la comunidad, fray Juan Dobado Fernández O.C.D., Doctor en Historia del Arte, está destinado a convertirse en uno de los hitos estéticos del panorama cofrade de la ciudad para los próximos años.
A día de hoy, el taller de Bordados Salteras ha concluido la labor de bordado de todas las piezas del techo y de la bambalina frontal, mientras se trabaja ya en las laterales del conjunto. Una vez superado el periodo estival, está previsto que se monte el bastidor que permitirá fijar las piezas al techo de palio y continuar con aquellas bordaduras que deben realizarse directamente sobre el bastidor instalado.
El diseño, concebido íntegramente por el reconocido artista Sergio Cornejo Ortiz, fue aprobado en Cabildo de hermanos en el año 2024. En él, se conjugan el rigor histórico y la creatividad contemporánea, al inspirarse en el estilo imperio, por coincidir con la datación atribuida a la dolorosa, realizada, según los estudios actuales, durante la primera etapa del imaginero Juan de Astorga, a inicios del siglo XIX. Se trata de un palio bicolor, con el terciopelo azul prusia en el exterior y rojo carmesí en el interior, tonalidades propias del neoclasicismo imperante en aquella época, aunque aún con ecos barrocos en su configuración ornamental.
La decoración bordada despliega una rica simbología y un lenguaje visual profundamente teológico. Motivos clásicos como las guirnaldas, las águilas imperiales, las coronas de laurel o la flor de lis remiten al imaginario propio del estilo imperio, aunque reinterpretados con acentos netamente sevillanos, tomando como referencia ejemplos de bordado existentes en el propio convento del Santo Ángel.
El programa iconográfico incorpora una fuerte carga simbólica carmelita, reflejada en diversas cartelas y elementos escultóricos que estarán presentes en el futuro conjunto. Así, se incluirán tallas estofadas y policromadas del profeta San Elías, con su espada de fuego y el lema “Zelo zelatus sum pro Domino Deo exercituum”, flanqueado por ángeles con trompetas evocadores del Juicio Final. Esta escena ocupará la cartela central de la bambalina frontal, coronada por el escudo del Carmelo.
En el interior del palio, se representará una gloria celestial donde figurarán Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, fundadores del Carmelo Descalzo, ambos representados en actitud contemplativa ante el crucificado. Las leyendas místicas que los acompañan —“Misericordias Domini in aeternum cantabo” y “Domine, pati et contemni pro Te”— subrayan el carácter espiritual de la obra.
La riqueza simbólica continúa en otros detalles como el anagrama de María Reina, que ocupará el faldón delantero del paso, compartiendo protagonismo con el escudo corporativo y los emblemas carmelitas, hilvanando así un discurso iconográfico profundamente coherente con la espiritualidad de la Orden del Carmelo.
Todo el conjunto será ejecutado en oro fino sobre terciopelos, combinando bordado en setas con talla de madera estofada y policromada, integrando de forma armónica la orfebrería, el bordado y la imaginería. La previsión de la corporación, si los plazos se cumplen, es que la obra esté completamente finalizada para la Cuaresma de 2027, y que el 20 de marzo de ese año, Sábado de Pasión, la ciudad de Sevilla pueda contemplar por vez primera el nuevo palio procesionando por sus calles.
Fray Juan Dobado ha querido subrayar el compromiso y la generosidad de los hermanos y devotos que están haciendo posible este ilusionante proyecto, que aúna rigor histórico, excelencia artística y profunda devoción, y que promete situar a la Agrupación de los Desamparados en un lugar destacado dentro del universo estético de las cofradías sevillanas del siglo XXI.

Los trabajos en Bordados Salteras continúan avanzando a buen ritmo, con la meticulosidad propia de un proyecto que aspira a convertirse en una obra maestra del bordado contemporáneo sevillano. Los artesanos trabajan actualmente en la ejecución de las bambalinas laterales, piezas fundamentales para mantener la cohesión visual del conjunto y reforzar el discurso teológico y estético ideado por Cornejo Ortiz, en estrecha colaboración con el Prior del convento.
El diseño del conjunto no responde únicamente a criterios ornamentales, sino que se configura como una catequesis bordada, un ejercicio de evangelización visual a través del arte sacro, fiel al carisma contemplativo y místico del Carmelo Descalzo. Cada elemento está pensado para invitar a la reflexión sobre el misterio de la redención, a través de una iconografía coherente que va desde lo alegórico hasta lo devocional, entrelazando doctrinas espirituales con claves simbólicas profundamente marianas.
La distribución de las figuras dentro del paso no es arbitraria. La Virgen del Carmen, representada en su advocación gloriosa como Reina y Señora del Carmelo, presidirá el respiradero frontal, vinculando así el culto mariano del convento con la historia viva de la Orden. En los laterales del paso se situarán los Arcángeles, figuras celestes que actúan como mensajeros y custodios, mientras que en el cielo del palio tendrá lugar la representación de los santos fundadores, dispuestos en una escena de elevación mística en torno a la imagen del Crucificado, evocación directa del retablo mayor conventual.
En lo que respecta a la configuración estructural del paso, se apuesta por una armonía total entre bordado y talla, empleando técnicas tradicionales sobre soportes nobles como la madera tallada, estofada en oro y policromada, siguiendo los cánones de los grandes talleres andaluces. Las setas y el oro fino empleados en el bordado permitirán dotar de profundidad, movimiento y riqueza matérica a cada pieza, lo que se traducirá en un conjunto que alterna la solemnidad litúrgica con una fuerte carga emocional y visual.
Este palio, que se alza desde su concepción como una propuesta singular dentro del panorama contemporáneo, rompe con estéticas reiteradas y aporta una visión fresca y rigurosa del concepto de palio como templo móvil, donde el símbolo y la función ceremonial se encuentran en perfecta simbiosis.
La elección del estilo imperio, más allá de la coincidencia cronológica con la imagen titular, permite conectar con una corriente estética que valora la geometría, la sobriedad majestuosa y el orden clásico, pero que aquí se reviste de emoción andaluza y delicadeza conventual. La inclusión de lacerías, grecas, roleos vegetales y estructuras geométricas en el techo y las bambalinas interiores actúa como metáfora de la bóveda celeste, imagen de la perfección y morada de la divinidad, acogiendo así bajo su sombra a María Santísima de la Salud.
Con vistas a 2027, el convento del Santo Ángel y su Agrupación de los Desamparados trabajan con constancia, cuidando hasta el último detalle de un proyecto que trasciende lo estético y se inscribe en la espiritualidad de la comunidad. La ciudad de Sevilla será testigo, si Dios lo permite, de un nuevo paso de palio que unirá la tradición artística más depurada con el fervor de un grupo de fieles profundamente comprometido con su Virgen.
Mientras tanto, los hermanos siguen colaborando activamente para hacer realidad esta obra colectiva, ofreciendo su generosidad en forma de donativos, oraciones y presencia activa. Porque este palio —más allá de su riqueza material— nace del amor compartido y del deseo de rendir honor a la Madre de Dios en su advocación de la Salud, bajo las bóvedas centenarias del Santo Ángel y sobre el asfalto de la Sevilla eterna.





