Los Dolores de San Juan renovará su compromiso eucarístico con la solemne Procesión de Minerva este 29 de junio

La Archicofradía Sacramental celebrará su tradicional procesión con el Santísimo Sacramento a las 20:00 horas, tras una misa presidida por el padre Pablo Ruiz Lozano, S.J.

La Parroquia de San Juan Bautista, en pleno corazón de Málaga, volverá a convertirse en escenario de fervor eucarístico con motivo de la Procesión de Minerva que organiza la Archicofradía Sacramental de los Dolores. Esta cita, profundamente enraizada en el calendario litúrgico malagueño, tendrá lugar el domingo 29 de junio, a las ocho de la tarde, partiendo desde el templo parroquial una vez concluida la misa solemne que se iniciará a las 19:00 horas.

La celebración eucarística estará presidida por el Rvdo. P. D. Pablo Ruiz Lozano, S.J., actual Superior de la Comunidad Jesuita del Sagrado Corazón de Málaga y Consiliario de la Archicofradía. A la finalización del oficio religioso, el Santísimo Sacramento será expuesto para la adoración y posteriormente entronizado en su histórica carroza, desde la cual recorrerá las calles de la feligresía bajo palio, acompañado de los sones solemnes de una banda de música.

Un itinerario de testimonio público

El recorrido de la procesión discurrirá por el entorno inmediato del templo, siguiendo el itinerario tradicional: San Juan, Sebastián Souvirón, plaza de Arriola —donde se realizará estación en el Convento de las Hermanas de la Cruz—, Sagasta, Félix Sáenz, Puerta del Mar, Alarcón Luján, Doctor Felipe Sánchez de la Cuesta, Alarcón, Mesón de Vélez, Liborio García, Nueva, Especería y regreso por San Juan hasta el interior del templo. El acto culminará alrededor de las 21:30 horas, con la bendición solemne con el Santísimo.

Acompañamiento musical: tradición, fe y patrimonio sonoro

Fiel a la costumbre de las últimas décadas, será la Banda de Música ‘Maestro Eloy García’ —adscrita a la Archicofradía de la Expiración— la encargada de poner música al cortejo eucarístico. El repertorio de este año destaca por conjugar composiciones propias de la Hermandad con marchas eucarísticas clásicas y obras emblemáticas del acervo musical sacro.

Entre las piezas del patrimonio específico de la Archicofradía figuran:

  • Virgen de los Dolores (Perfecto Artola, 1991)
  • Redención (Francisco J. Flores Matute, 2014)
  • Lamento (Tomás J. Ocaña, 2024)

Junto a ellas, resonarán composiciones de profunda raigambre litúrgica como Altare Dei, Domus Aurea, Cordero de Dios o El Corpus, además de clásicos como Nuestro Padre Jesús (Cebrián, 1935) y Jesús de la Salud (Braña, 1969). En el momento de la salida, el cortejo arrancará con el imponente ‘Himno Pontificio’ de Gounod, mientras que el regreso al templo se hará al compás de Domus Aurea, cuya parte final incorpora el célebre canto eucarístico “Cantemos al amor de los amores”.

El culto eucarístico como eje espiritual

La Procesión de Minerva fue instaurada en 1998 como manifestación pública de fe tras un intenso proceso de revitalización del culto al Santísimo Sacramento promovido por la corporación a lo largo de la última década del siglo XX. Este impulso comenzó con la recuperación de la Capilla Sacramental en el año 1995, tras la marcha de la Hermandad de la Paloma a su nueva sede. Desde entonces, el Sagrario preside el espacio bajo la mirada del Santísimo Cristo de la Redención, titular cristífero de la corporación.

Ya en enero de 1997, se pusieron en marcha los denominados Jueves Eucarísticos, celebraciones mensuales de adoración que persisten como uno de los núcleos devocionales de la Archicofradía. A partir del año siguiente, el cortejo de Minerva volvió a recorrer las calles, inicialmente con el Santísimo bajo palio y portado por el párroco. En el marco del bicentenario de la agregación a la Archicofradía Sacramental de San Juan —celebrado en noviembre de 2001— se estrenó una carroza eucarística, que desde 2002 porta el viril con el Santísimo durante esta procesión anual.

La pieza central: una custodia de orfebrería barroca

El protagonismo artístico de la procesión lo ocupa la custodia realizada por el orfebre valenciano José David Esteve, encargada en 1941 y considerada una joya del primer barroco español. Con 115 cm de altura y 13,5 kg de peso, reproduce modelos antequeranos del siglo XVII. Su estructura se corona con un ostensorio de rayos rectos y flamígeros, y un viril doble, cuyo núcleo interior en oro puro acoge la Sagrada Forma, mientras que el viril exterior se engalana con piedras preciosas y alhajas donadas por fieles durante generaciones.

La pieza contiene en su fuste capillas con miniaturas de la Inmaculada Concepción, San Juan Bautista, el Buen Pastor y San José, y su base incluye inscripciones de los donantes y autoridades eclesiásticas del momento. Recientemente, la custodia fue restaurada en 2023, seguida de la intervención del viril en 2024, ambas labores ejecutadas por el joyero cordobés Manuel Valera Pérez.

José David Esteve, artífice de esta obra, fue uno de los orfebres más relevantes de su época, fundador de una prolífica saga que aún mantiene actividad en Levante. Para Andalucía, firmó también las coronas de la Virgen del Carmen de Jerez (1923) y la de la Virgen de la Fuensanta de Villanueva del Arzobispo (1956), obras que aún se conservan como referentes del esplendor ornamental mariano.

Así, un año más, la Archicofradía de los Dolores de San Juan abrirá las puertas de su templo para ofrecer al corazón de Málaga el testimonio vibrante de la fe eucarística, convocando a hermanos y devotos a vivir con solemnidad esta manifestación del Amor Sacramentado.