La Hermandad de los Dolores acaba de aprobar una propuesta revolucionaria con vistas al próximo Viernes Santo que consiste en que un tramo de su itinerario se realizará en silencio. El objetivo de la cofradía de San Jacinto, según ha manifestado en una somera nota pública difundida los medios de comunicación, persigue el acercamiento de la cofradía a personas que padecen trastorno del espectro autista.
Según ha explicado la hermandad, la iniciativa ya ha sido puesta en conocimiento del Ayuntamiento de Córdoba, a través de Bernardo Jordano, Delegado de Inclusión y accesibilidad, quien ha afirmado que «aplaudimos la iniciativa, la vemos acertadísma como una muestra más de la empatía que la sociedad comparte hacia la inclusión de todas las personas en la vida de esta ciudad».
Con este objetivo la Junta de Gobierno de la corporación cordobesa ha decidido que el tramo desde Ramírez de las Casas Deza hasta el final de Carbonell y Morand -al que la cofradía ha denominado significativamente «tramo azul»- se realice sin música, lo que permitirá que muchos ciudadanos que se ven impedidos para disfrutar de la Semana Santa, o lo hacen con cierta dificultad, puedan hacerlo la próxima primavera. Una apuesta innovadora que confirma que la Semana Santa es un ente vivo, en permanente evolución.
La apuesta de los Dolores supone una innovación en Córdoba capital si bien son muchas las corporaciones de toda la geografía andaluza las que han emprendido iniciativas de esta índole desde que el pasado mes de diciembre se pronunciase en este sentido la Hermandad sevillana de Jesús Despojado.





