Los Escolapios de Granada entregan a la Santa Cena «Abundancia», un presente artístico por su Centenario Fundacional

La Hermandad de los Escolapios de Granada ha querido sumarse a la conmemoración del Centenario Fundacional de la Hermandad de la Santa Cena, también radicada en la capital granadina, con un obsequio de especial significado artístico y eucarístico: un mantel destinado a la mesa del paso de misterio, concebido como expresión de fraternidad y vínculo entre ambas corporaciones. La pieza, titulada «Abundancia», es una creación pictórica de Manuel Obregón, hermano de los Escolapios, que reúne en su composición distintos elementos relacionados con el misterio de la Eucaristía.

El presente trasciende su dimensión material para convertirse en un testimonio de amistad, afecto y hermanamiento entre dos corporaciones de la Semana Santa de Granada. La entrega se enmarca en los actos vinculados al primer siglo de historia de la Santa Cena y refleja la voluntad de los Escolapios de participar en una efeméride especialmente significativa para su hermandad hermana.

Una obra pictórica realizada mediante técnica mixta

«Abundancia» ha sido ejecutada por Manuel Obregón mediante un procedimiento mixto sobre tela cruda sin tratar. El proceso creativo parte de una base acrílica sobre la que se desarrolla el dibujo, posteriormente enriquecido con la aplicación de tinta de bolígrafo azul diluida, barniz, cera y esmalte. La combinación de estos materiales proporciona a la obra una identidad plástica propia y una diversidad de matices que contribuyen a definir su lenguaje visual.

La elección del soporte y de los procedimientos empleados responde a una composición concebida para transmitir un mensaje esencialmente eucarístico. El mantel se convierte así en una superficie artística en la que cada elemento iconográfico participa de una lectura conjunta, vinculada al sacramento que constituye el centro de la devoción de la Hermandad de la Santa Cena.

La custodia, el pan y el vino como protagonistas del mensaje eucarístico

El núcleo de la composición lo ocupa una custodia, representada como símbolo de Cristo, que se entrega a los fieles como alimento verdadero para la salvación. Su presencia remite directamente a la institución de la Eucaristía durante la Santa Cena, momento en el que Jesús anticipa su sacrificio por amor a la humanidad y establece el fundamento del misterio que da nombre y sentido a la corporación.

A ambos lados de la custodia aparecen dos querubines, concebidos como representación de las almas que contemplan y participan de este acontecimiento sagrado. Su disposición acompaña el motivo central y refuerza la dimensión espiritual de una escena en la que la adoración eucarística ocupa un lugar preeminente.

La zona inferior incorpora otros símbolos de profunda significación cristiana. El pan y los peces evocan el milagro de la multiplicación, considerado una manifestación de la providencia divina y de la generosidad de Dios, que alimenta a su pueblo. Junto a ellos, la vid establece una referencia directa al sacrificio de Cristo y al vino convertido en su Sangre, completando así un repertorio iconográfico estrechamente relacionado con la Eucaristía.

Los escudos de ambas hermandades, símbolo de fraternidad

La obra reserva también un espacio destacado para la relación entre las dos corporaciones granadinas. En su parte inferior aparecen entrelazados los escudos de las Hermandades de la Santa Cena y de los Escolapios, un recurso compositivo que representa la unión y los vínculos de amistad que comparten ambas instituciones.

Este detalle convierte el mantel en algo más que un elemento destinado al paso de misterio: incorpora a la propia obra la identidad de las dos hermandades y expresa visualmente el espíritu de fraternidad que ha motivado el obsequio. La presencia conjunta de sus emblemas deja constancia de una relación que los Escolapios desean seguir fortaleciendo con motivo del Centenario Fundacional.

Un regalo para acompañar a la Santa Cena

Con la entrega de «Abundancia», la Hermandad de los Escolapios se incorpora a la celebración del primer centenario de la Santa Cena mediante una aportación que conjuga creación artística, simbolismo religioso y reconocimiento institucional. El mantel está concebido para acompañar a la Sagrada Cena y permanecer vinculado al patrimonio de la corporación, como recuerdo de una efeméride compartida.

El presente constituye una manifestación de fe eucarística y cariño entre hermandades, articulada a través de una obra en la que convergen la custodia, los símbolos del pan y el vino y los escudos de ambas corporaciones. Una creación que, además de enriquecer el ajuar del paso de misterio, dejará constancia de los lazos que unen a estas dos corporaciones granadinas en el año del Centenario de la Santa Cena.