Los Soldados Romanos de Jaén estallan contra la Agrupación de Cofradías: «No somos mentirosos, estamos contando la verdad»

Los Soldados Romanos de Jaén han elevado el tono de su enfrentamiento público con la Agrupación de Cofradías y Hermandades de la ciudad después de difundir un nuevo comunicado en respuesta a las explicaciones ofrecidas por la institución. El colectivo rechaza las acusaciones que, a su juicio, ponen en entredicho su credibilidad, niega haber difundido bulos y sostiene que se ha limitado a contar lo que le fue comunicado directamente por el presidente de la entidad, Francisco La Torre.

La respuesta, publicada a través de sus canales de comunicación, constituye una defensa expresa de su versión de los acontecimientos y una denuncia del procedimiento seguido para abordar las discrepancias. Los Romanos consideran que no han recibido el mismo trato que otras vocalías y hermandades y reclaman una reunión formal con el equipo de presidencia para esclarecer lo sucedido, recibir explicaciones por los cauces oficiales y evitar que continúe creciendo la confusión.

El origen del conflicto: los trajes y el arreglo de los cascos

El colectivo sitúa el origen de la controversia en las indicaciones que, según asegura, trasladó el propio presidente de la Agrupación al capitán de los Soldados Romanos. En concreto, afirma que Francisco La Torre manifestó la necesidad de alargar los trajes e incorporar el arreglo de los cascos, actuaciones que suponían un coste económico para el que, según les indicó, no existía presupuesto disponible.

Los Romanos insisten en que esas manifestaciones se produjeron y que la situación les fue comunicada en los términos que ahora han hecho públicos. Por ello, consideran que no pueden responsabilizarlos de que esas cuestiones no se hubieran acordado finalmente por mayoría o de que no se hubieran organizado correctamente dentro de la presidencia. Su argumento es que ellos trasladaron la información que recibieron directamente y que no han construido una versión ajena a lo sucedido.

«No somos ningunos mentirosos, no estamos difundiendo bulos, estamos contando la verdad», proclaman en su respuesta, en la que rechazan que se les atribuya una falta de rigor o que se cuestione públicamente su palabra. El colectivo entiende que la discrepancia sobre la gestión interna de estas cuestiones no justifica que se desacredite a quienes aseguran haber recibido aquellas indicaciones.

Una reunión suspendida y explicaciones que, según denuncian, no llegaron

Uno de los aspectos que más reprochan los Soldados Romanos a la Agrupación es la forma en que se ha gestionado el diálogo entre ambas partes. Según explican, estaba prevista una reunión formal con el equipo de presidencia para tratar la situación, pero el encuentro terminó suspendiéndose.

El colectivo asegura que la cancelación no se comunicó mediante una notificación oficial ni estuvo acompañada de las explicaciones que consideraban necesarias. En lugar de celebrarse la reunión prevista, sostienen que el asunto acabó abordándose durante un encuentro improvisado en plena calle, sin que estuviera presente el conjunto del equipo de presidencia. Una manera de proceder que consideran inadecuada para resolver una discrepancia que afecta directamente a su actividad y a su relación con la institución.

La denuncia se extiende también a la falta de respuesta posterior. Los Romanos afirman que, después de que su capitán solicitara aclaraciones, el presidente debía ponerse en contacto con él durante la jornada en que se difundió el comunicado. Sin embargo, aseguran que no recibieron contestación alguna, pese a que la reunión inicialmente programada ya había sido suspendida.

Denuncian un trato diferente al dispensado a otras vocalías

La reclamación del colectivo se fundamenta asimismo en la comparación con el funcionamiento que, según manifiesta, se aplica a otras estructuras de la Agrupación. Los Soldados Romanos mencionan expresamente las vocalías de Pasión y de Gloria, además del resto de vocalías y hermandades, para reclamar que se les dispense el mismo respeto y la misma atención institucional.

A su juicio, si con esos colectivos se mantienen reuniones para abordar sus asuntos, no existe razón para que su situación se trate mediante conversaciones informales o encuentros circunstanciales. Los Romanos reivindican su condición de integrantes de la vida cofrade de Jaén y recuerdan que detrás de esta actividad hay personas que trabajan durante el año y que esperan con ilusión la llegada de la Semana Santa.

En este sentido, el comunicado incorpora una referencia expresa a la dimensión laboral que también tiene para sus integrantes la participación en estas actividades. El colectivo señala que muchos de ellos trabajan y aguardan la Semana Santa con la expectativa de poder obtener un dinero mediante su participación, por lo que considera especialmente importante que las decisiones que les afectan se comuniquen con claridad y se gestionen de manera adecuada.

Rechazo a que se cuestione su credibilidad

El tono de la respuesta se endurece cuando los Soldados Romanos denuncian sentirse menospreciados por la manera en que se está desarrollando el conflicto. «No vamos a permitir que se rían de nosotros ni que nos traten como una vergüenza», manifiestan, al tiempo que rechazan que se les presente como mentirosos por haber contado lo que, según sostienen, se les comunicó directamente.

El colectivo considera que la controversia no debería haberse convertido en un enfrentamiento público sobre la veracidad de sus palabras, sino haberse abordado mediante una conversación institucional que permitiera aclarar las discrepancias. De ahí que insistan en la necesidad de separar la posible falta de acuerdos internos sobre los uniformes de la información que, aseguran, recibieron del presidente.

También cuestionan la decisión de la Agrupación de desactivar los comentarios en la publicación de su comunicado oficial. Los Romanos aseguran que esa opción permanece habilitada en todas o en la mayoría de las restantes publicaciones de la institución y consideran llamativo que se haya adoptado precisamente en la nota dedicada a su colectivo. En su escrito plantean interrogantes sobre los motivos de esa decisión y se preguntan si responde al temor a las reacciones de los usuarios o a que ellos mismos continúen exponiendo públicamente su versión.

Exigen una reunión oficial y soluciones inmediatas

La petición final de los Soldados Romanos es inequívoca: reclaman la convocatoria inmediata de una reunión oficial con el equipo de presidencia, en la que puedan abordarse todos los aspectos de la controversia y recibir información clara sobre cómo se procederá a partir de ahora. Exigen, además, que las comunicaciones se realicen por los cauces institucionales, en las mismas condiciones que, según afirman, se aplican al resto de vocalías y hermandades.

El colectivo pretende que ese encuentro sirva para aclarar las cuestiones relativas a los trajes, el arreglo de los cascos, las disponibilidades económicas y el procedimiento seguido para comunicar las decisiones. También reclama que se ponga fin a una situación que, en su opinión, está generando confusión y perjudicando su imagen pública.

«Exigimos una reunión oficial ya, con el equipo de presidencia, y que se nos informe por los cauces oficiales», concluye el comunicado, que termina con una exigencia de soluciones inmediatas: «Esto no puede seguir así. Pedimos soluciones ya».

La nueva intervención de los Soldados Romanos mantiene abierto el desencuentro con la Agrupación de Cofradías de Jaén y evidencia que, por el momento, el colectivo considera insuficientes las explicaciones ofrecidas. Su demanda se centra ahora en conseguir una interlocución formal que permita esclarecer los hechos, determinar cómo se gestionarán las cuestiones pendientes y restablecer unas relaciones institucionales que ambas partes han situado ya en el terreno de la comunicación pública.