Advertisements
Sevilla

Los hermanos de La Estrella votarán el proyecto de ampliación de la capilla

El hermano mayor de la trianera cofradía de La Estrella, Manuel González Moreno, ha redactado una hoja informativa para todos los hermanos de la corporación. En ella se describen todos los pasos dados por las juntas de gobierno anteriores y actual de cara a la convocatoria, en próximos meses, de un cabildo general de hermanos para decidir sobre el futuro de las dependencias de la cofradía.

«Tras vencer muchas dificultades, y realizar múltiples gestiones puedo decir que por fin los hermanos de la Hermandad de la Estrella van a tener la oportunidad de decidir sobre el futuro de nuestra Capilla y Casa de Hermandad». Así empezaba la carta de Manuel González, la cual recibe el título de Llegó el momentoEn 2009, la cofradía adquirió la propiedad de la casa número 39 de la calle San Jacinto, finca en la que actualmente se encuentra el bar colindante a la sede canónica de La Estrella. Esta compra tenía como fin agrandar el espacio de la capilla y poseer «más y mejores instalaciones para desarrollar nuestra vida de Hermandad. (…) Desde entonces se han conseguido importantes avances desde el punto de vista urbanístico y económico«, añade González.

A nivel urbanístico, la hermandad ha conseguido eliminar las limitaciones que el Plan Especial de Protección de Triana imponía a dicha propiedad. Es decir, ahora no sólo se podría derribarla, sino también aprovechar mejor sus espacios. Para todo ello, la hermandad cuenta con la ayuda de una Comisión Técnica, de la que forman parte, además del Teniente de Hermano Mayor, otros hermanos de la cofradía del Domingo de Ramos y profesionales de la materia. En lo económico, la hermandad, sin que la actividad ordinaria de la cofradía se vea afectada lo más mínimo, ha ido acumulando unas reservas dedicadas a la realización de las próximas obras.

«Era ilusión de ésta Junta de Gobierno haber comenzado la tramitación final de todo el proceso mucho antes, en abril de 2018. Sin embargo lamentablemente esto no ha podido ser así», afirmaba Manuel González. «Con el objeto de que las obras afectaran lo menos posible la actividad del bar vecino, con el que mantenemos un contrato de arrendamiento, nos propusimos una vez teníamos libertad absoluta para actuar en el número 39, llegar a un acuerdo con sus arrendatarios para que cesaran su actividad durante el tiempo de realización de las obras, reanudándolas luego hasta el final de su contrato, en enero del 2026», continua González. Además, las negociaciones han sido llevadas a cabo por el ex-hermano mayor de la corporación y medalla de honor de la misma, Rafael Medina Cabral, durante más de año y medio. «Sin embargo, en el mes de septiembre del pasado año nos encontramos con la desagradable noticia de que, después de haber cedido en muchas de sus pretensiones y haber retrasado a petición suya hasta abril del 2019 el inicio de obras (…), los señores arrendatarios pusieron sobre la mesa nuevas e inaceptables condiciones para cesar su actividad, con lo que desgraciadamente nos vimos abocados a abandonar la negociación sin llegar a acuerdo.»

A partir de ese momento, la hermandad retomó de nuevo todo el proyecto, donde tanto la comisión técnica como la asesoría jurídica consultada, confirmaron la viabilidad de acometer las obras de manera que, proyectadas en dos fases, no sólo eran compatibles con el mantenimiento de la actividad del bar hasta el cese del contrato de arrendamiento, sino que además mejoraban el marco económico y de gestión en la tramitación de la preceptiva licencia. Así, el pasado mes de noviembre, la corporación solicitó varios proyectos a acreditados estudios de arquitectura que debían cumplir con un programa de necesidades aprobado por la junta de gobierno. Los proyectos fueron sometidos a estudio ante una Comisión Asesora formada en esta ocasión por arquitectos de reconocido prestigio. Posteriormente, la junta de gobierno seleccionaría el proyecto o proyectos que vayan a someterse a la decisión de los hermanos en cabido general.

«Es el momento. Queridísimos hermanos nos encontramos en un momento crucial, en el que se nos plantea la oportunidad de dar un salto cualitativo», transmitía Manuel González en su carta. No obstante, la hermandad, a pesar de las obras, seguiría necesitando trasladar a sus titulares a la Parroquia de Santa Ana para realizar sus cultos, así como la formación de nazarenos en espacios adyacentes a la capilla. Amén de todo esto, el hermano mayor de la cofradía recalca que «tendremos una capilla en la que Jesús de la Penas tendrá absoluto protagonismo, una capilla con un espacio delimitado para el coro y en la que nuestros ‘niños de la catequesis’ no tendrán que oír la misa dominical sentados en el suelo». Además, la ampliación de la capilla contará con ascensor para los hermanos más mayores y para aquellos que tienen problemas físicos. A nivel de casa-hermandad se doblarán las instalaciones, lo que permitirá que las distintas áreas y diputaciones de la corporación cuenten con espacios para poder seguir creciendo.

Manuel González se despedía de sus hermanos afirmando que «una vez sea convocado el cabildo, estableceremos también un calendario de reuniones previas en las que se explicarán todas y cada una de las dudas que pudieran plantearse.» Y es que, el hermano mayor de La Estrella, no ha cesado de nombrar la importancia, la libertad y el buen hacer de sus hermanos del Domingo de Ramos.

Advertisements

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información. ACEPTAR
Aviso de cookies