Huelva

Los hermanos de la Victoria de Huelva aprueban la restauración de la Virgen

Los hermanos de la Cofradía de la Victoria del onubense barrio de El Polvorín estaban citados este 2 de diciembre a una importante cita vía cabildo general extraordinario para tratar una cuestión relacionada con la titular de la corporación.

En concreto, la junta de gobierno de la hermandad del Miércoles Santo proponía la restauración de la Virgen de la Victoria, aprobándose con 101 votos a favor y 6 en blanco.

Será Enrique Gutiérrez Carrasquilla quien se encargue de someter a un proceso de restauración a la veneradísima dolorosa onubense, una de las grandes devociones de la capital. La imagen será trasladada en el mes de mayo, una vez celebrada la Función conmemorativa de la Coronación Canónica, a Sevilla donde será restaurada por el mencionado imaginero en un plazo de 4 o 5 meses aproximados.

Según información del portal Tramo Cero, algunos aspectos que se tratarán a través de la restauración serán la fijación de la policromía, limpieza de la talla, la realización de un nuevo candelero, nuevas articulaciones y un nuevo sistema de fijación para la corona.

La imagen actual de María Santísima de la Victoria fue realizada en 1968 por el escultor sevillano, Luis Álvarez Duarte. Para esta talla, se dio vía libre al escultor, pero no se duda que D. Francisco Monís Cano, pusiera también su impronta artística en la ejecución de la misma, al menos aconsejando estilos, medidas, expresiones…

Esta imagen de María se concibió, en su representación cronológica, entre la adolescencia y la edad adulta. De facciones aniñadas, pero de gran entereza, concretamente 172 cts. desde la base del candelero hasta la cabeza, está ligeramente inclinada hacia delante, ladeando la cabeza hacia la derecha. La imagen tiene la cabeza, torso y manos realizados en madera de cedro, no así­ los brazos y rótulas, que son de madera de pino de flandes. La cabeza está tallada con una perfección asombrosa.

Las cejas arqueadas, párpados hinchados, nariz larga y fina, con labios carnosos perfilando una boca medianamente entreabierta donde pueden apreciarse los dientes superiores.

Su tez sonrosada y morena, dan en su conjunto, un aspecto casi humano a esta imagen. El pelo, tallado, se recoge a modo de roete. La imagen presenta una gran cantidad de veladuras que acrecientan y realzan su belleza. Las actuales manos, finas y de dedos alargados, son debidas a la gubia del insigne escultor D. Antonio Eslava Rubio.