Juanma Cantero se sincera en una entrevista en el programa Al Cielo
¿Cuál es la mejor cuadrilla de costaleros? La respuesta es difícil, con numerosas aristas, con la subjetividad a flor de piel, pero para algunos capataces, obviamente, será alguna de las suyas.
Ese es el caso de Juanma Cantero, el máximo responsable del martillo de la Esperanza de Triana, una responsabilidad que asumió con tan solo 27 años y que lo ha convertido en una figura indispensable en el mundo de abajo.
Y el capataz no tiene complejos a la hora de expresarse, como ha dejado en evidencia en la entrevista concedida al programa de 101 TV, Al Cielo. En dicho espacio, y en una entrevista cargada de sinceridad, Cantero ha valorado que su cuadrilla trianera es la mejor, sin ambages ni complejos.
“Creo, no, te lo afirmo: tengo la mejor y demostrado”, ha respondido al presentador para proseguir subrayando que, “además lo llevo a gala, los mejores costaleros que hay en Sevilla los tengo yo, van debajo de la Esperanza de Triana. Y no me corto en decirlo”. Eso sí, el capataz ha repuesto que, “igual que tengo también dos pedazos de cuadrillas en el Divino Perdón de Alcosa y la Purísima Concepción”.
Buenas personas
“Por qué son los mejores, porque lo demuestran técnicamente y personalmente, que eso es muy importante también”, ha destacado el capataz. Este ha reflexionado que, “a mí me puede venir un costalero, que tenga una trayectoria muy buena debajo de los pasos, pero que no sea buena persona y a mí como capataz no me vale”, destacando que “quiero buenos costaleros, pero buenas personas”.
“Dos aros olímpicos”
Pero Cantero ha ido más allá en su franqueza y ha convenido que los costaleros tiene que ser “una familia, porque debajo del paso hay que saber sufrir, porque hay momentos muy duros. Y ahí tienen que estar los tíos para que, cuando vengan los momentos duros, tener dos aros olímpicos -incluso alguno cuatro- y empujar para arriba y ser compañeros”.
El martillo más grande
“Y eso lo llevo yo a gala, que en las cuadrillas que tengo no falta eso”, ha continuado a la par que se ha cuestionado, “que no tengo más pasos, yo tocando con 27 años y siendo responsable, para mí del martillo más grande que hay en Sevilla, el de la Esperanza de Triana, yo con eso toco un trocito del cielo”.
Si bien, el capataz ha señalado que, “por supuesto, soy capataz y aquí estoy por si viene alguna hermandad a requerir mis servicios, nos sentamos, hablamos”.





