La Parroquia de la Sagrada Familia fue el escenario este domingo de la reposición al culto de una de las imágenes devocionales de Lucena, el Nazareno del Valle o de Santa Marta, titular de la Cofradía de Ntro. Padre Jesús del Valle y María Santísima de la Amargura, una imagen anónima fechada en el siglo XVIII, que ha sufrido una restauración integral por parte del restaurador José Daniel Henares Paredes, quien, en una interesante disertación, explicó pormenorizadamente la acometida sobre la talla.
Henares ha llevado a cabo una limpieza y ha repuesto la parte de la policromía dañada, así como ha realizado un nuevo cuerpo en madera de cedro y la peana del Señor. En su explicación puso de manifiesto que los daños que presentaba la imagen se centraban esencialmente en las manos y la cabeza, más allá de los sucesivos repintes que había sufrido la imagen a lo largo del tiempo, que habían afectado notablemente a la policromía. Además, hizo referencia a que la imagen adolecía de una deficiente sujeción a la peana y de algunas piezas de sujeción entre sí.
Además del cuerpo, Henares ha perfeccionado las articulaciones y ha actuado sobre la cabeza para que la talla no se vea dañada por la colocación de las potencias y la corona de espinas. A la conclusión de la conferencia, el máximo representante de la cofradía lucentina, Miguel Muñoz, impuso al restaurador la medalla de la hermandad en muestra de gratitud y se celebró un besapiés extraordinario de acción de gracias por la culminación con éxito de esta intervención.





