Luis Miguel Carrión «Curro» no continuará al frente del palio de la Virgen del Amor

La continuidad, al frente de la cuadrilla del paso de palio de María Santísima del Amor, de Luis Miguel Carrión «Curro», ha sido una de las cuestiones más comentadas en los últimos meses en el seno de la Córdoba Cofrade. Un asunto respaldado incluso por la intención original de los protagonistas de la historia que al final, pese a los rumores y las declaraciones de que podrían haberse reconsiderado las posturas iniciales, ha concluido con la separación de los destinos de hermandad y capataz después de siete años de sendero común. El contrastado capataz cordobés, referencia indiscutible entre los hombres de negro de la ciudad de San Rafael, cuyo nombre ocupa un lugar de privilegio indudable en el Olimpo de los capataces más importantes de la historia de la Semana Santa de Córdoba, no continuará al frente de la cuadrilla del segundo de los pasos de la Hermandad de la Pasión. 

Así lo ha confirmado la Corporación del Alcázar Viejo, otorgando carta de naturaleza a todas las voces que garantizaban que el propio «Curro» había decidido que no continuaría siendo el máximo responsable de la cuadrilla de costaleros de la dolorosa de San Basilio y de las propias manifestaciones de Manuel Díaz, recientemente reelegido hermano mayor de la Hermandad del Miércoles Santo, quien en una entrevista concedida a este medio afirmó querer que sus capataces «fuesen de Pasión». Unas declaraciones que causaron cierto revuelo pero que parecen haber quedado confirmadas por los hechos.

Al contrario de lo que ocurriese con la renovación de la Agrupación Musical Santo Tomás de Villanueva que contra todo pronóstico continuará acompañando con sus sones al Nazareno del Alcázar Viejo, la no continuidad del contrastado capataz, que compaginaba su labor con su condición de responsable de los pasos de otra cofradía del Miércoles Santo, el Perdón, pone punto y final a su presencia ante la dulce mirada de la dolorosa del Alcázar Viejo. En virtud de este desenlace los amantes del impecable trabajo del capataz cordobés, refrendado cada año en virtud de su experiencia y su sabiduría deberán disfrutar de su quehacer al frente de otras cuadrillas que a buen seguro, seguirán teniendo la fortuna de ser mandadas por uno de los mejores capataces contemporáneos de la Córdoba Cofrade.