Luto en la Hermandad de la Esperanza de Córdoba por el fallecimiento, en accidente laboral, de su exhermano mayor Javier Baena

Consternación, pesar y profundo dolor ha causado en el seno de la Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza de Córdoba el fallecimiento de Javier Baena, quien fuera hermano mayor de la corporación entre los años 2013 y 2016, víctima de un trágico accidente laboral ocurrido en la jornada de hoy. La noticia ha generado un hondo impacto no solo entre los hermanos de la cofradía de San Andrés, sino también en el conjunto del mundo cofrade cordobés, que llora la pérdida de quien lideró a la hermandad en una etapa de consolidación interna. Su mandato, iniciado en 2013, se vio interrumpido por su renuncia en 2016 por motivos personales, dejando tras de sí una impronta de dedicación y compromiso.

Su dimisión en 2016, motivada por circunstancias personales, no restó reconocimiento a su entrega y liderazgo. Desde que trascendió el suceso, se han multiplicado las muestras de afecto, respeto y solidaridad hacia su memoria, reflejo del cariño y aprecio que cosechó entre hermanos y devotos. Su inesperada muerte ha dejado un vacío profundo en quienes compartieron con él vivencias de hermandad, servicio y fe.

El suceso tuvo lugar en torno a las once de la mañana de este viernes, cuando el operario se precipitó desde lo alto del tejado de una nave industrial ubicada en la avenida Profesor Arnold J. Toynbee, en el polígono de Chinales, una zona empresarial del norte de Córdoba. Según testigos presenciales que alertaron a los servicios de emergencia, el trabajador cayó desde una altura estimada de cinco metros, en circunstancias que aún se están investigando.

Hasta el lugar de los hechos se desplazaron efectivos del Parque Municipal de Bomberos, patrullas de la Policía Nacional y una unidad medicalizada del 061, tras recibir el aviso el servicio de emergencias 112 Andalucía, organismo dependiente de la Consejería de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa de la Junta.

A pesar de la rápida intervención de los equipos desplazados, los sanitarios no pudieron hacer nada por salvar su vida. El fallecimiento se produjo en el mismo lugar del accidente, sin que diera tiempo a su traslado a ningún centro hospitalario. El fallecido tenía 47 años. Las autoridades competentes han comunicado lo ocurrido tanto a la Inspección de Trabajo como al Centro de Prevención de Riesgos Laborales, que han abierto las diligencias oportunas para esclarecer lo sucedido.