Luz en los Humeros

La Virgen del Rosario estuvo en besamanos este domingo en su sede canónica. La pequeña capilla abrió sus puertas mostrando un altar efímero por la imagen, que volvió a recibir el beso de los devotos.

Tal y como explica la web de la corporación, la imagen es una talla completa de madera polícroma y estofada, de 85 cm. de altura. Aparece sedente, sosteniendo con su brazo derecho y por detrás al Niño, que forma parte de la misma escultura. Es preciso destacar el primoroso estofado de los ropajes a base de rocalla a realce y de motivos florales en dorado. La talla está adaptada al banco en que descansa, por lo que sólo presenta un punto de vista frontal, estando más descuidada la espalda de la imagen.

El rostro de la Virgen presenta una cierta frontalidad en sus bellas facciones, contrastando con el barroquismo del estofado. La vestimenta tallada consta de túnica roja y manto azul. Con su brazo derecho sostiene por detrás al Niño, que aparece de pie sobre la pierna de la Virgen, lo que da al simulacro un cierto dinamismo. El Niño está vestido con un pañal dorado, también tallado y estofado. Sostiene una cruz dorada con la mano derecha. El rostro del Niño está dotado de indudable encanto, esbozando una ligera sonrisa, que no resta en absoluto dignidad a la imagen.