Mancillan con una miserable pintada el retablo cerámico de la Virgen de las Angustias de Arahal

«Si la libertad de expresión implica la falta de respeto por lo público, las ideas o las creencias, y ello es sinónimo de intolerancia o insulto, ese no es el camino para una convivencia en paz entre semejantes. ¡¡¡NO A CUALQUIER TIPO DE ACTO VIOLENTO!!! PEDIMOS RESPETO, Y COMO HERMANDAD LLEGAREMOS HASTA EL FINAL PARA DEPURAR Y EXIGIR RESPONSABILIDADES A LOS AUTORES DE ESTE DESPROPÓSITO. Que Nuestros Sagrados Titulares, y principalmente, la Santa Virgen de las Angustias, rediman a aquellos que buscan provocar dolor innecesario». 

Con este elocuente mensaje, difundido a través de su cuenta oficial en una conocida red social, fruto de la lógica indignación, la Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Esperanza y Nuestra Señora de las Angustias, de la localidad sevillana de Arahal, ha denunciado el miserable ataque perpetrado por quienes son incapaces de vivir en sociedad respetando a quienes les rodean, evidenciando su sectarismo y nulo sentido democrático, despreciando y atentando contra el sentimiento religioso de sus conciudadanos, en forma de repugnante pintada de una palabra en alemán que significa «violencia», curiosamente, la que han ejercido sus cobardes ejecutores, mancillando el retablo cerámico de su dolorosa, la Virgen de las Angustias.

Afortunadamente, la pronta actuación y la eficiencia del Excmo. Ayuntamiento, han propiciado que el retablo de Nuestra Señora de las Angustias del antiguo convento de las Monjas, luzca de nuevo esplendoroso, con la impresentable pintada borrada. «Todo quedó en un mal sueño… Gracias, Arahal, por todas las muestras de cariño ofrecidas en las últimas horas», ha manifestado en señal de agradecimiento la corporación arahalense. Una hermandad que deberá poner en marcha las acciones que considere oportunas para que los responsables de este hecho execrable paguen por ello y, sobre todo, para que se implementen las medidas necesarias para atentados como éste no se vuelvan a repetir.