La Hermandad de Nuestro Padre Jesús de Nazaret y María Santísima del Amor, erigida en el sevillano barrio de Pino Montano, se encamina a un proceso electoral decisivo que se celebrará en diciembre. En este contexto, el actual teniente de hermano mayor, Manuel Bustillo Ramírez, ha hecho pública su candidatura a la primera responsabilidad de la corporación, en una elección que lo enfrentará a Juan Manuel Osuna.
Bustillo no es un nombre ajeno a la historia de la cofradía. Hermano fundador desde 1983 y con el número 8 en el censo, ha sido testigo directo del crecimiento de la hermandad y de su consolidación en el barrio. En una carta dirigida a los hermanos, anuncia su voluntad de liderar el gobierno de la institución con un proyecto definido por la estabilidad, la unidad y el fortalecimiento de la vida corporativa.
Continuidad y compromiso con las bases
En su mensaje, Bustillo subraya que su candidatura responde a un tiempo de reflexión y oración, y plantea un modelo de gobierno de carácter continuista, que persigue reforzar lo ya conseguido en los últimos años. Su propuesta se articula en torno a la idea de “construir pilares sólidos y perdurables en el tiempo para que la hermandad sea lo que todos deseamos”, manteniendo «las líneas del camino que juntos hemos recorrido durante los últimos años«
El lema que ha guiado la vida de la corporación en la última etapa seguirá siendo el eje de su gestión: “Parroquia, Hermandad y Barrio”. Con él, el candidato manifiesta su intención de trabajar en estrecha colaboración con la comunidad parroquial, con el director espiritual y con las instituciones de Pino Montano, al tiempo que aspira a mantener y ampliar las relaciones en el ámbito autonómico y local.
Caridad, cultos y formación como ejes esenciales
Bustillo enfatiza que la vida de la hermandad se sostiene sobre tres pilares: la caridad, los cultos y la formación. En su propuesta, se compromete a intensificar estas dimensiones de manera equilibrada, con el objetivo de profundizar en el compromiso social, en la vivencia sacramental y en el crecimiento espiritual de los hermanos.
Al mismo tiempo, asegura la continuidad de los equipos que han venido desempeñando un papel clave en la vida de la cofradía. Javier Pagés seguirá al frente del paso de Cristo, mientras que Fernando Martín continuará como capataz del paso de la Virgen. También se mantendrá el acompañamiento musical habitual de cada Viernes de Dolores: la Centuria Macarena Juvenil, la Agrupación Musical Nuestra Señora de la Encarnación y la Banda Municipal de La Puebla del Río.
La Casa Hermandad, objetivo prioritario
Dentro de su programa destaca como meta estratégica la creación de una Casa Hermandad. Bustillo califica este proyecto como el más relevante de su mandato, señalando la necesidad de buscar la viabilidad económica y un espacio adecuado para dotar a la corporación de una sede que sirva de punto de encuentro para los grupos y hermanos.
En su carta, añade además que existe otro proyecto de gran trascendencia para la hermandad, del que ofrecerá información detallada en los próximos días, dejando abierta una línea de expectativa en torno a sus planes.
Un mensaje de servicio
El texto con el que oficializa su candidatura concluye con un tono fraternal, en el que Bustillo se presenta como servidor de su hermandad, poniéndose a disposición de los hermanos para “seguir caminando juntos con nuestros amantísimos titulares”. Con estas palabras, reafirma su compromiso de continuar la senda emprendida desde la fundación de la corporación.
El cabildo general de elecciones se perfila, de este modo, como un momento clave en la historia reciente de la Hermandad de Pino Montano, en el que los hermanos deberán decidir entre la propuesta de continuidad que encarna Manuel Bustillo y la alternativa presentada por Juan Manuel Osuna.





