Manuel López Lorenzo, único candidato hermano mayor del Císter, fija su posición sobre una salida extraordinaria, el Vía Crucis de las hermandades y el futuro del palio de la Reina de los Ángeles

La carrera electoral en la Hermandad del Císter entra en su fase decisiva con la única candidatura presentada, encabezada por Manuel López Lorenzo, quien aspira a la reelección como Hermano Mayor. El aspirante ha desgranado, en una entrevista concedida al formato Cofrades 24./7 de Gente de Paz, dirigido por Blas J. Muñoz, algunos de los asuntos capitales que marcarán el inmediato porvenir de la corporación, en una conversación que verá la luz públicamente este jueves.

A lo largo del diálogo, el candidato ha abordado con cautela, sentido institucional y una marcada apelación al consenso, tres cuestiones de especial relevancia para la hermandad, subrayando en todo momento la necesidad de respetar los cauces normativos y la voluntad de los hermanos.

Prudencia ante una eventual salida extraordinaria por el cincuentenario

En relación con la posibilidad de celebrar una salida extraordinaria con motivo del cincuentenario fundacional de la Hermandad, Manuel López Lorenzo ha trasladado una posición claramente moderada, alineada con las directrices diocesanas vigentes. El candidato ha dejado patente que, en el contexto actual, existe una llamada explícita a la contención en la proliferación de actos extraordinarios, una circunstancia que condiciona cualquier planteamiento futuro.

Desde esta perspectiva, ha reconocido que no contempla como prioritaria dicha opción dentro de las líneas estratégicas que maneja para el próximo ejercicio, insistiendo en que no puede ni debe anticipar decisiones cuando aún resta que los hermanos refrenden su candidatura. En este sentido, ha recalcado que toda determinación deberá ser sometida a la Junta de Gobierno, siguiendo la misma dinámica colegiada que ha regido la toma de decisiones durante los últimos cuatro años, y siempre supeditada a lo que permitan o no las normas diocesanas actualmente en vigor.

El aspirante ha enfatizado, además, que su planteamiento personal no pasa, al menos de entrada, por promover este tipo de celebraciones, sin perjuicio de que el asunto sea analizado con serenidad y rigor en el seno de los órganos de gobierno de la corporación.

El Vía Crucis de las hermandades, pendiente de la ratificación electoral

Otro de los asuntos abordados ha sido la forma en la que Nuestro Padre Jesús de la Sangre presidirá el Vía Crucis de las hermandades cordobesas, previsto para el primer sábado de Cuaresma, una cuestión que sigue abierta entre las opciones de paso o parihuela. Sobre este particular, Manuel López Lorenzo ha optado por una postura deliberadamente reservada -en buena lógica-, evitando adelantar una decisión que considera prematura desvelar.

El candidato ha explicado que ambas alternativas están plenamente contempladas y planificadas, con los escenarios necesarios previstos para cualquiera de las dos posibilidades. No obstante, ha insistido en que el momento de comunicar una resolución definitiva llegará tras el proceso electoral, una vez que los hermanos se pronuncien y, en su caso, se produzca la toma de posesión del nuevo equipo de gobierno.

Desde esa posición, ha señalado que la elección final se hará atendiendo exclusivamente a aquello que engrandezca en mayor medida a la cofradía, reiterando que no considera oportuno avanzar información adicional antes de que se cumplan los plazos y procedimientos establecidos. Si bien, la decisión final sería -de no mediar giro de los acontecimientos- que el Señor de la Sangre irá en paso, acompañado con música de capilla, aunque López ha precisado que «las dos opciones son buenas. A mí me gusta una más que otra». Y esa sería que vaya en paso.

El proyecto del palio de la Reina de los Ángeles, un reto a abordar con método y calidad

Finalmente, Manuel López Lorenzo se ha referido a uno de los grandes desafíos patrimoniales de su proyecto para los próximos cuatro años: la culminación del paso de palio de la Reina de los Ángeles. En este ámbito, ha dejado claro que aún no existe una definición cerrada respecto a los artistas o líneas concretas que asumirán la ejecución del conjunto.

El candidato ha avanzado que la intención inicial pasa por sentarse a analizar el proyecto en profundidad, valorando incluso la creación de una comisión específica que se dedique de manera exclusiva a estudiar propuestas, definir criterios y establecer las líneas de trabajo más adecuadas. Entre las cuestiones a dilucidar se encuentran aspectos como la continuidad estética de las bambalinas, la posibilidad de introducir cambios, o el desarrollo del proyecto por fases, ya sea abordando primero las bambalinas o el techo de palio.

Ha situado el inicio de este proceso de reflexión y planificación en una fecha concreta, subrayando que, a partir de ahí, se trabajará con constancia y determinación, pero sin caer en la precipitación. Todo ello, ha recalcado, con el objetivo irrenunciable de preservar la calidad artística, como garantía de respeto a todo lo realizado por la hermandad a lo largo de estos cincuenta años, y asegurando que cada paso responda con claridad al quién, cómo y por qué del proyecto.