Manuel Martín Nieto presenta en Chiclana la nueva imagen de María Santísima de la Misericordia inspirada en una obra de Murillo

El imagero entrega a la Cofradía del Perdón de Chiclana su nueva dolorosa bajo la advocación de María Santísima de la Misericordia

La imagen, concebida como nueva titular de la corporación gaditana, completa el conjunto devocional iniciado por el imaginero con el Santísimo Cristo del Perdón en 2015

El imaginero Manuel Martín Nieto ha dado a conocer su última creación escultórica, la nueva imagen de María Santísima de la Misericordia, una dolorosa que desde este momento pasa a convertirse en titular de la Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón, María Santísima de la Misericordia y Nuestra Señora del Pilar, de la localidad gaditana de Chiclana de la Frontera. La presentación de la obra ha sido realizada por el propio autor a través de un amplio reportaje fotográfico en el que desvela tanto los aspectos técnicos como las claves artísticas y emocionales que han marcado el proceso creativo de esta nueva talla mariana.

Con esta incorporación, ambos titulares de la corporación chiclanera pasan a ser obra del escultor sevillano. El propio Martín Nieto ha recordado que el Santísimo Cristo del Perdón, que recibe culto desde el año 2015 en la Parroquia Mayor de San Juan Bautista, constituye una de las realizaciones “más especiales y personales” de toda su trayectoria artística, circunstancia que, según explica, condicionó profundamente la concepción de esta nueva dolorosa. El autor subraya que la imagen de la Virgen debía poseer igualmente una personalidad propia y un lenguaje artístico capaz de situarse a la altura de la dimensión emocional y devocional que para él representa el crucificado.

Una obra inspirada en Murillo y en el estudio anatómico del natural

Entre las referencias que han servido de punto de partida para la ejecución de la obra, el imaginero señala de manera expresa una pintura de Bartolomé Esteban Murillo, cuya influencia aparece reflejada en diversos elementos compositivos y expresivos de la nueva talla. Junto a esa inspiración pictórica, Martín Nieto destaca también el estudio anatómico realizado gracias a la colaboración de Elisabet Carrillo, modelo utilizada por el escultor para profundizar en el comportamiento físico y expresivo de la imagen. El artista agradece públicamente su ayuda, subrayando que este trabajo le ha permitido continuar explorando “nuevas formas” y seguir profundizando en su manera personal de entender la imaginería y la escultura religiosa contemporánea.

La nueva imagen de María Santísima de la Misericordia presenta una altura de 1,65 metros y ha sido tallada íntegramente en madera de cedro real, incluyendo cuerpo completo y brazos articulados en hombros, codos y muñecas. Tras concluir la talla, todos los ensambles fueron sellados antes del posterior proceso de estucado y policromía al óleo, técnica aplicada también en los ojos de la imagen, como es habitual en las obras del escultor. Los únicos elementos postizos incorporados son las pestañas y las lágrimas de cristal.

Dos juegos de manos y un lenguaje devocional marcado por la expresividad

Uno de los aspectos más singulares de la nueva dolorosa reside en la existencia de dos juegos distintos de manos. Por un lado, la imagen dispone de unas manos independientes concebidas según la tradición más clásica; por otro, incorpora unas manos entrelazadas que el propio autor reconoce como las que más le conmueven personalmente por la fuerza anatómica, expresiva y devocional que transmiten.

La Virgen ha sido presentada ataviada con un ajuar cedido por la Virgen de los Ángeles de la Hermandad del Soberano de Morón, corporación a la que el escultor ha querido agradecer expresamente el préstamo de estas piezas textiles. El vestidor y artista David Toro Ríos ha sido el encargado de vestir a la imagen para este reportaje fotográfico, labor cuya sensibilidad y dedicación también ha querido reconocer públicamente Martín Nieto.

El reportaje ha sido realizado por el fotógrafo y artista Jorge Cabrera, definido por el escultor como “hermano” y colaborador habitual, destacando especialmente la capacidad del fotógrafo para captar con fidelidad las policromías y la atmósfera emocional de la nueva obra. Del mismo modo, el imaginero ha tenido palabras de agradecimiento hacia los miembros de su taller, mencionando expresamente a su oficial Juan José Fernández Almagro y a su ayudante Antonio Jesús Ángel Verdugo, a quienes reconoce el esfuerzo diario, el apoyo y el compromiso mantenidos durante el proceso de ejecución de esta nueva talla mariana.

Una reflexión sobre la imaginería contemporánea y la identidad artística del siglo XXI

Más allá de la presentación de la imagen, Martín Nieto ha aprovechado este anuncio para realizar una reflexión personal acerca del rumbo actual de la imaginería contemporánea. El escultor considera positiva y necesaria la constante mirada hacia los grandes maestros de siglos pasados como fuente de inspiración, aunque rechaza convertir esos referentes históricos en modelos rígidos e inamovibles. En este sentido, defiende la necesidad de que los artistas actuales continúen buscando un lenguaje propio que permita aportar nuevas formas de interpretar y crear el arte sacro de nuestro tiempo.

El autor reconoce abiertamente que su intención pasa por alejarse de la mera repetición literal de las fórmulas desarrolladas magistralmente por los grandes maestros históricos, reivindicando así la personalidad artística contemporánea como una aportación legítima dentro de la evolución de la imaginería religiosa. En esa línea, expresa su deseo de que, con el paso de los siglos, también pueda identificarse aquello que los artistas del siglo XXI han incorporado al patrimonio escultórico y devocional desde nuevas sensibilidades, perspectivas y formas de entender el arte sacro.