María Santísima del Rocío y Lágrimas se presenta a Córdoba como «Madre del Redentor» en su altar de cultos

Tal y cómo establecen las Reglas de la Hermandad del Perdón, ésta se encuentra celebrando Solemne Triduo en honor de su Titular, María Santísima del Rocío y Lágrimas.

El equipo de mayordomía, priostía y cultos, vuelve a hacer reflexionar, a través de su altar sobre la advocación «Madre del Redentor». Según informa la propia Cofradía «para el monumento se alza un altar guardando el estilo barroco en la arquitectura efimera tipica de los siglos XIX y XX». Contemplamos, en la parte inferior, columnas de cirios que iluminarán el rezo de los fieles llevándolos hasta María.

«La parte central se compone de cuatro grupos de tres velas que representan la edad y la hora de la muerte de Cristo en la que redime a la humanidad y que es representado en un busto del momento de la pasión en la que es maniatado, flagelado y coronado de espinas».

Completa el conjunto un exorno floral, generalmente blanco, representando la pureza de María, que a pesar de ser Madre es virgen. Se revisten el altar en tonos amarillos y ocres que busca simular el dorado, que es el color de la Gloria de Dios, manifestada en la Encarnación de Jesús.

Marí Santisima del Rocio y Lágrimas se cobija bajo un palio de estilo similar al antequerano, que simboliza la divinidad y realeza de María. Para esta ocasión, luce la saya bordada en oro fino sobre terciopelo vino tinto, realizado por el taller de Antonio de Padua Villar Moreno. Manto bordado en oro sobre terciopelo azul Prusia cedido por la Hermandad de la Sentencia Córdoba.

Lleva un encaje de punto de aguja datado del S. XIX; así como los puños de punto de duquesa y pañuelo de punto de aguja de finales del S.XIX. Porta sobre sus sienes la presea de plata de Ley y amatistas labrada en el taller de José Navarro. Estrena una sardineta realizada en seda salvaje con galonería de oro del S. XIX.

Presenta el puñal de plata de Ley, amatistas y marfil realizada por Daniel Porrase. En su pecho, la nueva una cruz pectoral, realizada en plata bañada en oro blanco y amatistas y un broche realizado en plata bañada en oro, plata en su color y amatistas.