Más de doscientos hermanos de la Macarena exigen una lista única de consenso para las elecciones de noviembre

El colectivo “Gente de la Macarena” lanza un manifiesto crítico con la división interna de la Hermandad y reclama a los tres candidatos un gesto de unidad: “La Hermandad no es un botín, es un legado sagrado”

Un grupo de hermanos de la Hermandad de la Macarena, responsables del perfil en redes sociales “Gente de la Macarena”, que cuenta con más de 11.100 seguidores, ha hecho público un comunicado en el que exige a los tres candidatos que han anunciado su intención de concurrir a las elecciones de noviembre de 2025 que dejen a un lado sus intereses personales y formen una única candidatura de unidad.

Según explican sus impulsores, “nuestro objetivo siempre ha sido compartir noticias y vivencias del día a día de nuestra Hermandad, desde el respeto, el cariño y el compromiso con nuestras raíces”. Sin embargo, los recientes acontecimientos han provocado que este grupo de hermanos haya decidido “levantar la voz y unirnos en un gesto común”. En ese contexto, han redactado un escrito firmado ya por más de doscientas personas, que se presentará oficialmente en la Hermandad el próximo 30 de junio.

Una llamada a la “dignidad macarena”

El texto, titulado “Carta abierta a los hermanos de la Macarena. Un llamamiento a la Dignidad Macarena”, comienza con una reflexión sobre la situación actual de la corporación, marcada —según los firmantes— por una profunda crisis interna:
“Vivimos tiempos decisivos para el presente y el futuro de nuestra Hermandad. La próxima convocatoria electoral nos llama a reflexionar con hondura y sinceridad sobre el estado actual de nuestra corporación”.

El manifiesto formula tres preguntas clave que, a juicio de sus autores, deberían encabezar cualquier programa de gobierno: si se mantienen vivos los valores fundacionales de la Hermandad, si el rumbo actual es el adecuado y si el hermano goza hoy de una participación real. En sus propias palabras:
“Sin ellos, la Hermandad corre el riesgo de convertirse en una institución reconocida, sí, pero espiritualmente empobrecida y llena de mercaderes de votos”.

Críticas a las juntas anteriores y a los actuales candidatos

El documento adopta un tono especialmente crítico con los modelos de gestión de los últimos años, señalando directamente al mandato de José Antonio Fernández Cabrero como el inicio de un proceso de fractura interna.
“Durante su mandato, se quebró una línea de respeto, institucionalidad y responsabilidad. La unidad prometida fue un espejismo que, ocho años después, ha dejado una Hermandad más dividida que nunca”, denuncian.

Tampoco se exime de responsabilidad a su sucesor, Manuel García, de quien afirman que “no fue un traidor, pero sí un testigo mudo. Su silencio consolidó la división”.

El escrito carga también contra la dinámica actual de precampaña, advirtiendo que ninguno de los tres aspirantesEduardo Dávila Miura, José Luis Notario y Fernando Cabezuelo— ha sabido romper con esa lógica de enfrentamiento. “Más de lo mismo. Otra vez”, lamentan.

Una exigencia, no una sugerencia

El núcleo del manifiesto es una exigencia explícita de unidad:
“Uníos. Renunciad al espectáculo de las listas enfrentadas. Deponed vuestros intereses y cread una única candidatura de regeneración. No por imagen, sino por dignidad”.

Los firmantes acompañan esta demanda de un decálogo de compromisos inmediatos, entre los que destacan:
La creación de una Comisión de Ética independiente en los primeros 30 días de mandato
La garantía de un proceso electoral limpio y transparente
Una investigación pública sobre las irregularidades internas
La depuración de posibles redes de clientelismo
Un programa de regeneración institucional y revitalización interna

Además, los hermanos firmantes advierten con severidad:
“Esto no es una sugerencia. Es una exigencia moral. Si no la aceptáis, quedaréis retratados como parte del problema, no de la solución”.

“La Esperanza no divide, la Esperanza convoca”

El manifiesto finaliza con un alegato de profundo calado simbólico y espiritual:
“La Hermandad de la Macarena no es un botín. Es un legado sagrado. Y no vamos a permitir que siga siendo usado como moneda en juegos mezquinos”.
“La Esperanza no es una palabra: es una responsabilidad. Que así lo entiendan. Y que actúen en consecuencia”, concluyen.

Por último, los firmantes invitan a los hermanos que lo deseen a adherirse al manifiesto a través de una campaña digital en la plataforma Change.org, accesible en el siguiente enlace: https://chng.it/rG6xMYtwj2.

“Si de verdad los candidatos quieren servir a la Virgen, que lo demuestren. La Macarena no necesita tres listas, necesita una sola Hermandad”, concluyen desde Gente de la Macarena, en una iniciativa que se perfila como uno de los movimientos de base más significativos en la historia reciente de la corporación.