Cruce de gallardetes, Opinión

Me quedo con todo

Querido lector de cruce de gallardetes:

En primer lugar, me gustaría desearte un venturoso año nuevo, esperando que el mismo esté colmado de salud y que todo lo dejes en manos de Dios, para que así, sea siempre su voluntad.

Hace escasas horas, finalizamos un año inolvidable en muchos sentidos. A nivel personal, a buen seguro, cada uno de vosotros tenéis una historia. A nivel cofrade, que es el campo que nos ocupa en nuestra web, ha sido un año formidable. Bien es cierto, que a finales de 2021, en muchas localidades se recuperó el culto externo a partir del último trimestre del año, pero la explosión de cofrades en las calles, llegó en este 2022 que nos dejó.

Como si se tratara de un sueño, volvimos a las calles con la misma ilusión con la que de pequeños aguardábamos un Domingo de Ramos. Con mucha ilusión, vivimos ya sí, una cuaresma que jamás hubiésemos querido que terminara. Exprimimos una semana en la que nuestras calles y plazas fueron nuestro hogar y nuestra familia fueron nuestros hermanos cofrades. Después de la Semana de Dios, no nos perdimos ni una procesión de glorias. Recorrimos nuestra geografía, bailamos en una romería, nos emocionamos contemplando a María y nuestras calles se volvieron a impregnar de aromas de juncia y romero para recibir al Señor, Pan de Vida.

Hay historias en redes sociales que nos preguntaban estos días que con qué momento cofrade nos quedábamos de este 2022 y aunque en el corazón algunos pesen más que otros, es indiscutible, que de este 2022, este que les escribe en este cruce de gallardetes, se queda con todo lo que vivió, sin distinción algunas, pues aunque los cofrades nunca nos fuimos ¡bendita fue nuestra vuelta!