Mi hermandad, tu hermandad, nuestra hermandad ¡Está viva!

Hoy me siento orgulloso, desde la lejanía, un día extremadamente lluvioso pero un día feliz. Porque me he sido consciente de que las cofradías están vivas. Mi hermandad, está sembrando Esperanza en este mes de diciembre tan propicio para ello, y como la mía son miles las cofradías volcadas en que nos demos cuenta de que es navidad y que queremos y vamos a celebrarla.

Menús columnarios los jueves, recogidas de alimentos, compra de material sanitario y ahora donaciones de sangre… y todavía dirán que solo nos dedicamos a pasear muñecos y a pedir… ¿y las subvenciones para qué las queréis? Pues para esto, para dar testimonio de Cristo, para dejar claro que esto es la Navidad, que Cristo vive y vive en nuestras cofradías.

En el mes de la Esperanza, mi hermandad y la de todos está volcada en sus cultos a su titular mariana, en las tan circuladas redes sociales hay actividad diaria con rogativas a la Santísima Virgen y las puertas de la casa de hermandad más abiertas que nunca. Las cuentas estarán tiritando, pero para eso estamos, para hacer de esta Navidad un poco más extraordinaria si es posible. Y ahora que vengan y nos cuenten cuentos si quieren, que saquen su odio y se choquen de frente con lo que somos y lo que hacemos. Estar vivos y ser vida ¡Regalando Esperanza!