Durante el trascurso de la celebración de la Misa Crismal y el homenaje a los presbíteros que cumplen sus bodas de oro y plata sacerdotales que se está celebrando esta mañana en la Catedral hispalense, también ha tenido lugar la despedida del clero diocesano a monseñor Santiago Gómez, Obispo auxiliar de Sevilla recientemente nombrado Obispo electo de Huelva.
En esta ocasión, el Arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, ha dedicado unas palabras de agradecimiento y reconocimiento al que ha sido su mano derecha durante los últimos diez años. “Damos gracias a Dios por todos los dones que te ha regalado en estos años, y por los dones que a través tuyo ha regalado a nuestra Archidiócesis, por tu entrega y por el servicio que le has prestado especialmente en la visita pastoral”, ha referido monseñor Asenjo.
Asimismo, ha agradecido sus consejos “siempre atinados y pastoralmente luminosos”, su colaboración en la elaboración de los planes diocesanos anuales y su servicio en la visita pastoral a más de la mitad de las parroquias de la Archidiócesis. En esta línea, ha encomendado su ministerio onubense a “las manos del Señor y de su Santa Madre en su advocación de los Reyes y todas las demás advocaciones hermosísimas de esta tierra sevillana”.
Según ha declarado el Arzobispo, la toma de posesión de monseñor Gómez en la diócesis de Huelva será el próximo 25 de julio. “A partir de ahora, aquella será tu familia”, ha señalado don Juan José. Si bien, le ha pedido que no olvide a “a esta otra familia en cuyo seno recibiste la consagración episcopal. Aquí tendrás siempre un puesto en la mesa y un hueco grande, sincero y lleno de gratitud, en el corazón del Arzobispo, de los sacerdotes, los seminaristas, los consagrados y los laicos”.
El Arzobispo hispalense ha concluido su mensaje reconociendo que “ni el ministerio sacerdotal ni el ministerio episcopal son hoy empeños fáciles” y ha advertido a don Santiago que “tendrás momentos difíciles”. Ante ellos le ha aconsejado “la oración mañanera serena y dilatada, que debe constituir nuestra principal ocupación y el más fecundo venero de nuestro ministerio”, donde espera que “experimentes que el Señor navega y camina contigo”, así como “la presencia amorosa y maternal de la Madre del Señor”.
Monseñor Gómez Sierra sucederá al frente de la diócesis onubense a monseñor José Vilaplana, que presentó su renuncia al Santo Padre el pasado mes de diciembre al cumplir la edad que marca el Código de Derecho Canónico.
La Diócesis de Huelva nace a raíz de la bula Laetamur Vehementer de Pío XII, que la crea el 22 de octubre de 1953, desgajándola de la Archidiócesis de Sevilla. A lo largo de la historia hubo varios intentos de crear una diócesis en la provincia de Huelva. En el siglo XIX se plantea esta posibilidad por primera vez. En 1937 hay un segundo intento, pero es aplazado, hasta que en 1953 se crea la nueva Diócesis de Huelva, bajo la protección de sus patronos, la Inmaculada Concepción y San Leandro. Su primer obispo es Monseñor Pedro Cantero Cuadrado (1954-1964), que juega un papel provindencial en el inicio de la misma.
Esta diócesis también destaca por haber sido el punto de partida de la evangelización de América, y por contar con un santo sevillano, San Manuel González, como uno de sus arciprestes más reconocidos.





