El acto, celebrado en la parroquia carmelita, supuso el estreno absoluto de la composición, que se incorpora al patrimonio devocional y cultural de la localidad
En el marco del extenso programa de actos preparatorios hacia la Coronación Canónica y Pontificia de Nuestra Señora del Carmen de Montoro, que tendrá lugar el 27 de septiembre de 2025, la parroquia titular de la imagen acogió este sábado un acontecimiento de gran carga simbólica y artística: la presentación oficial del Himno de la Coronación, una pieza concebida ex profeso como expresión lírica y musical del fervor popular hacia la Virgen del Carmen.
Un himno tejido entre la poesía y la música sacra
La composición, que pasa desde ahora a formar parte del repertorio musical propio de la Hermandad del Carmen, ha sido creada por dos autores de sólida trayectoria y profunda vinculación con el universo devocional andaluz: la letra ha sido escrita por el poeta D. Bernardo Jiménez Molina, mientras que la música es obra del compositor y director D. Manuel Jesús Navarro Sánchez. La interpretación corrió a cargo de la Banda de Música de la Asociación Músico-Cultural Juan Mohedo y la Coral Polifónica Montoreña, en un montaje conjunto que realzó el carácter solemne de la obra.

Un acto emotivo con vocación patrimonial
El acto fue conducido por D. Bartolomé Cerezo Canalejo, y contó con la participación de diversas autoridades eclesiásticas y civiles. Intervinieron el Hermano Mayor de la Hermandad, D. Julio César Casado Morente; el Teniente de Alcalde y Concejal de Cultura, D. Antonio J. Casado Morente; y el Rvdo. D. Carmelo María Santana y Santana, párroco de la iglesia del Carmen y consiliario de la corporación.
Previamente al estreno, D. Pedro Alanzabes Calleja ofreció una cuidada presentación de los autores del himno. En su intervención, puso en valor la amplia experiencia de Manuel Jesús Navarro, natural de La Rinconada (Sevilla), formado en el Conservatorio Cristóbal de Morales y reconocido por su labor como director de corales, compositor de marchas procesionales y colaborador habitual de hermandades sevillanas, con piezas dedicadas, entre otras, a la Esperanza de Triana. Su producción abarca también géneros populares como pasodobles, sevillanas y villancicos, lo que revela su versatilidad compositiva y su conexión con el acervo musical andaluz.
Por su parte, sobre Bernardo Jiménez Molina, se destacó su labor como letrista de sevillanas y plegarias para hermandades como la Divina Pastora y la Esperanza de Triana, así como su paso por el Coro de la Esperanza de Triana, donde ejerció durante once años como subdirector. Su vínculo con la lírica cofrade y el flamenco le ha permitido escribir letras de hondo calado devocional, muchas de las cuales se cantan hoy en diversos rincones de Andalucía.
Un repertorio coral y bandístico para enriquecer el estreno
Antes de la interpretación del himno, tanto la banda como la coral ofrecieron un selecto repertorio que sirvió de preludio al acto principal. La banda interpretó obras de Rafael Cazorla, Pablo Ojeda y Sergio Bueno, mientras que la coral ejecutó piezas de Bepi De Marzi, Beth Nielsen Chapman y Michał Lorenc, configurando un programa que conjugó lo sacro, lo clásico y lo contemporáneo.
Una oración hecha música: el texto del himno
El himno, de tono elegíaco y estructura estrofada, recoge imágenes marianas de hondo simbolismo local y universal:
Mar que en la sierra florece
De jazmines y diamelas,
Montoro ofrenda a su Madre
Una corona de estrellas,
Salve lucero del alba
Faro y campana en la Iglesia,
Del Charco nace tu reino
Al que las almas regresan,
Salve, Salve, Reina Coronada
Carmen Nuestra del cielo en la tierra,
Muestra a Montoro tus ojos
Y guíalo a la vida eterna.
Salve Estrella de los mares…
La letra conjuga metáforas marianas tradicionales con referencias geográficas y paisajísticas que sitúan a la Virgen como centro espiritual de Montoro y estrella que guía a su pueblo hacia la trascendencia.
Con este estreno, la hermandad da un paso más en el camino hacia la coronación canónica, dotando a la celebración de un patrimonio musical propio, que sin duda será entonado con emoción en los meses venideros y que pasará a formar parte del legado histórico de la devoción carmelita en la comarca.





