En un tiempo en que las vocaciones no son tantas y la Iglesia pide por ellas, las cofradías son un buen vivero de las mismas, como lo acaba de demostrar la Quinta Angustia de Córdoba.
Y es que, en unos días, se va a incorporar al Seminario Mayor un hermano de la Quinta Angustia, Luis Salamanca Bazán. Algo que, para su hermano mayor Rafael Jaén es una alegría, señalando a Gente de Paz que están “muy contentos” y es “un gozo, una alegría saber que nace una vocación para el sacerdocio de la cofradía”.
Con una sólida formación académica a sus espaldas, Salamanca Bazán pertenece a la hermandad de la Iglesia de la Merced, prácticamente, desde su fundación, y ha desempeñado varios puestos en junta de gobierno.
“La hermandad no solo está contenta, sino que le desea éxitos en este periodo y en el ejercicio del sacerdocio”, ha recalcado Jaén.





