Nuestro Padre Jesús de las Penas será retirado de su altar para ser sometido a un proceso de conservación

La Hermandad de San Roque emprende una nueva intervención sobre su Amantísimo Titular con el objetivo de preservar su integridad material

La Hermandad de San Roque ha anunciado la próxima retirada de la imagen de Nuestro Padre Jesús de las Penas de su altar de cultos para someterla a un proceso de conservación preventiva, reafirmando así su compromiso con la protección y mejora del patrimonio devocional que custodia. La intervención ha sido aprobada por la Junta de Gobierno en el transcurso de un reciente Cabildo de Oficiales, y se ejecutará a partir del 6 de julio en las propias dependencias de la corporación.

Los trabajos estarán a cargo del equipo conformado por José Ángel del Valle Serrano y Victoria Fernández Espejo, restauradores que mantienen desde hace años una vinculación constante con la Hermandad y que se encargan habitualmente del seguimiento técnico de sus imágenes titulares.

El plan de conservación contempla diversas actuaciones específicas, entre las que destacan la optimización del sistema de anclaje de la imagen al paso procesional, la revisión y eventual modificación de las articulaciones de los brazos, así como una limpieza superficial para eliminar depósitos de suciedad acumulados. Del mismo modo, se abordarán labores de reintegración del estrato preparatorio en aquellas zonas donde haya desaparecido, y se procederá a una reintegración cromática de las lagunas detectadas, garantizando una lectura uniforme de la superficie pictórica. Como paso final, se aplicará una capa de protección global para asegurar la estabilidad de los materiales.

El plazo estimado de ejecución es de cinco semanas, durante las cuales la imagen permanecerá en tratamiento bajo estrictas condiciones de control en las instalaciones de la Hermandad.

Con esta intervención, la corporación del Domingo de Ramos renueva su voluntad de custodiar con rigor su valioso legado artístico, asegurando que sus Sagradas Imágenes continúen siendo objeto de veneración en las mejores condiciones materiales posibles.