«Fe, esperanza y alegría» ha querido transmitir Nuria Barrera en la felicitación navideña encargada por la Hermandad Matriz de Almonte. Fe, esperanza y alegría, esos sentimientos tan profundos y característicos de las próximas fiestas.

En esta obra navideña, presidida por la Virgen, ataviada con su traje de Pastor, como humilde aldeana, Barrera ha querido, tal y como ella misma ha afirmado «los valores cristianos que nos unen en esos días tan especiales en los que recibimos con alegría el Nacimiento del Señor». Aparece la estrella que guiando a Sus Majestades Los Reyes Magos hasta el Santuario, que en 2025 será Templo Jubilar en la diócesis onubense.
A los pies de la Virgen y el Bendito Niño, la adoración de los pastores, rodeados de sus rebaños, simbolizando, según la tradición cristiana «el cuidado y la protección. En el Nuevo Testamento, Jesús se compara a sí mismo con un pastor que cuida de sus ovejas. Las ovejas en el belén representan la promesa de Jesús de cuidar de su pueblo. Por lo tanto, son una parte importante de la escena porque son una representación literal y simbólica del nacimiento de Jesús».
La pintora carmonense, afincada en Sevilla, no ha querido dejar pasar la oportunidad de acordarse del pueblo valenciano, al que todos tenemos tan presente estos días y lo tendremos aún más en las próximas fechas navideñas. Valencia está representada en las naranjas depositadas en el suelo, junto a una pandereta, guiño que hace a su Hermandad de La Macarena.
Barrera ha querido destacar que «los elementos centrales de la pintura, inspirados en la simbología navideña y rociera, buscan evocar tanto el Nacimiento de Cristo como la protección maternal de Nuestra Señora del Rocío, recordándonos el vínculo inseparable entre la fe mariana y el misterio de la Encarnación».
La obra transmite la paz y armonía de la Navidad a través de la cromática escogida por la autora, en la que predomina, como no podía ser de otra manera, si azul tan característico.





