Sevilla

Nuria Barrera pone toda su poesía al servicio de la Esperanza de Triana

Tras casi una cuarentena de ediciones, la Hermandad de la Esperanza de Triana ha elegido para ilustrar su tradicional cartel de la juventud de cara a la Semana Santa a una de las artistas más importantes del actual panorama de la cartelería cofrade, Nuria Barrera BellidoEste acto se viene celebrando desde 1990 junto al Pregón de Semana Santa, si bien no sería hasta el año 2010 cuando se establece que la obra sea una imagen pictórica, dando lugar a una extraordinaria colección que recoge nombres tan prestigiosos como Beatriz Barrientos, Antonio Dubé de Luque o Rafael Laureano. Esta serie de pinturas fue iniciada por Carlos Peñuelas, mientras que Rubén Terriza fue el autor designado para el presente año de 2019. La designación de Nuria Barrera -desvelada el pasado mes de octubre- como la artista que tiene el privilegio de ilustrar la Semana Santa en la calle Pureza viene a escribir su nombre con letras de oro junto a los de autores anteriores. Con la obra de la pintora carmonense se incorpora una nueva maravilla a la colección pictórica en la corporación, quedando asegurado el nivel de maestría de cara a futuras ediciones. 

Una maravillosa obra, incardinada en el más puro estilo personal e intransferible de la artista que ha sido presentada este Miércoles de Ceniza en la Basílica de los Marineros, en el día en el que toda Triana acude a besar la mano de Dios, y que ha sido narrada y explicada por la propia Nuria Barrera en un emotivo discurso en el que ha subrayado que ella «es de la Esperanza», porque «Sevilla es la ciudad de la Esperanza y Triana es su Esperanza… No hay vida sin ella, pilar fundamental de nuestras vidas«. Barrera ha explicado que murió «en sus ojos un 13 de diciembre cuando me puse a la altura de esos ojos, que tienen el color dorado de una puesta de sol, de la tierra arada y la miel más pura. Unos ojos a los que me aferré y que quedaron grabados para siempre en la memoria. Unos ojos y una mano que besé dando tantas gracias y una petición, que mediase en mi mano y en mi corazón, en cada pincelada de esta obra que podéis contemplar».

La impactante obra, que está dedicada «a cada uno de los hermanos, así como a los que hacen posible que esa noche todo sea mejor como son la Fuerzas de Seguridad del Estado, Guardia Civil y Policía Nacional. Y por supuesto al público que aguarda ese instante con horas de premura donde la espera no importa con tal de Verlos transcurrir con sones de Triana», muestra a la capilla que «se abre cual cofre que guarda un tesoro. De la penumbra de la noche se hace luz la calle al abrirse esas puertas que laten de vida por lo que contienen. La Hermandad se pone en la calle. Alfa y Omega, principio y fin, cruz de guía y palio que aguarda impaciente para derramar arte, alegría y sobre todo Esperanza. A iluminar la mirada de todos aquellos que irán a buscarla».

Nuria Barrera fusiona con valentía y magia de manera magistral los múltiples elementos que todo el universo cofrade asocia a la cofradía de la calle Pureza.. «costaleros que se saludan, abrazan y desean buena estación de penitencia, verde y morado, morado y verde, un color común los une… el azul… el blanco de luz de esa banda que está de aniversario y que brilla con luz propia en la noche y son banda sonora de un barrio que acompaña a su hermandad». «Un horario en la puerta, la gente agolpada, entre ellos se hacen público esa madre y sus hijos que acompañan al Señor mientras Rafael a lomos de Calamar abre paso. En la capilla, un cirial asoma, el Señor aguarda salir y su juventud lo anuncia en ese codal encendido»… poesía pura sin filtros, del alma de Nuria al alma de Triana… abiertas ambas de par en par en virtud de este poema gráfico que se convierte inexorablemente en un nuevo cuadro inolvidable de tantos que cuajan la imbatible carrera artística de Barrera. Una artista irrepetible.

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