El viejo costal, 💙 Opinión

Para mí, que también

Clamores llegan desde las cocinas políticas de nuestra nación, otra vez, y tantas como quieran, del guiso de las inmatriculaciones, digo guiso, por la cantidad de ingredientes que en las mismas participan, tan dispares como los componentes de una extraña paella de mar, huerta y montaña.

Unos políticos de ERC-EH Bildu, deseaban anular los acuerdos entre Gobierno y la Santa Sede de 1979, clamando y afirmando que “los errores políticos requieren soluciones políticas”, y será en lo único que estemos casi todos de acuerdo.

Todo esto viene a que, en el Pleno del Senado hace un par de miércoles, según informó Europa Press, el grupo parlamentario Esquerra Republicana Euskal Herría Bildu, solicitaba al gobierno realizar los cambios necesarios para revertir las inmatriculaciones de la Iglesia Católica.

Votaron los que pueden hacerlo es ese estamento, y como resultado de esa votación la moción ha sido rechazada, pero me da a mí en la nariz que nunca se atendrán a una determinación democrática.

Pero lo que más me sorprende, personalmente, es que usando una ley en vigor desde el lejano año de 1947 y que se mantuvo vigente hasta el 2015, y que nadie de los que gobernaron hicieron nada por evitar, lo que ahora todos reclaman como un saqueo de la Iglesia Católica, pero que todos permitieron la existencia de una extraña ley durante 68 años, de los que 38 fueron de democracia.

Recordar a todos que en nuestra España laica, han gobernado partidos de muy distintas tendencias, ¿y todos inclinan la cabeza ante la Iglesia Católica?, no me lo puedo creer, y no alcanzo a entender que es lo que ha cambiado en la última década, que no hubiese existido en las décadas anteriores.

Ahora que todos disponen de la lista de bienes inmatriculados, solo deberán de presentar algún documento acreditativo de propiedad sobre cualquiera de ellos, y la iglesia devolverá el bien inmatriculado, y claman que esto no es justo, que estos bienes pertenecen al pueblo, al ayuntamiento o al estado.

Y decía mi abuela, “lo que es igual para todos, no es ventaja para nadie”, ahora solamente tienen que documentar esa propiedad del pueblo, y con esta fácil demostración disfrutarían de la tan ansiada propiedad, pero no, en lugar de eso, ante la falta de documento que acredite esa propiedad, lo mejor es organizar una tumultuosa manifestación en la puerta del palacio episcopal, y viene ese tumulto a ser de apenas unas decenas de personas, y yo que respeto todas las minorías, al menos lo intento, para evitar lo que me pasa , que muchas veces no me respetan a mí, creo que son pocas personas.

Y en la tercera fase de esta borrachera de política de bajo nivel, y mucho odio, ahora toca la fase de señalar a cualquier inmueble inmatriculado, da igual templo que catedral, el caso es el fomentar ese misterioso odio a todo lo que huele a incienso, odio a cualquier doctrina que beneficie a todos por igual, cualquier doctrina que sea capaz de pedir que te quites el pan de la boca, lo partas por medio y regales la mitad, a quien ni eso tenga.

Una doctrina que enseña que, si tienes mucho, mucho hay que dar, si tienes poco, poco has de dar y cuando no tengas nada, nada des. Una doctrina verdaderamente equitativa, donde la principal preocupación es cubrir las necesidades de quien no tiene nada.

¿Es igual que tu deseo de política? fundamentada en la auténtica igualdad, fundamentada en el amor a tu igual, en el respeto de cualquier ser vivo, en amar a tu prójimo como a ti mismo.

Para mí que también es lo que tú quieres, solo me resta desearos feliz Semana Santa, y que la pascua de resurrección o traiga la paz que tanto deseáis, olvidando ese odio a los que piensan del mismo modo, a los que son tus iguales, a pesar de ser distintos en sus creencias, y ante la igualdad ¿a qué viene este inmerecido odio?

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