Pedro García Rivero asegura que su proyecto para la Macarena “va a devolver la confianza a los hermanos en su Hermandad en muy poco tiempo”

El equipo encabezado por Pedro García Rivero ha presentado oficialmente su candidatura en la Hermandad de la Macarena para las elecciones que se celebrarán el 30 de noviembre, un proyecto que, en palabras del propio candidato, “va a devolver la confianza a los hermanos en su Hermandad en muy poco tiempo”. Según explicó, bastará con unidad, sensatez, confianza y alegría, porque, recordó, “nosotros somos una hermandad y una cofradía alegres”.

Acompañado por los catorce hombres y mujeres que integran la candidatura que lidera, García Rivero registró formalmente la documentación en la corporación y subrayó que el paso dado responde al propósito de “hacer una Hermandad mejor y una Cofradía mejor”. En este sentido, afirmó que su equipo mantendrá lo mucho que se ha hecho bien a lo largo de 430 años de historia, trabajará por mejorar lo mejorable y recuperar aquello que nunca debería haberse perdido. “Y, para ello, contamos con los mejores”, añadió.

Durante su intervención, el candidato manifestó que “hoy se abre un camino que recorreremos con seriedad, pero con alegría, y que nos llevará a la meta que nos hemos marcado: devolver a esta Hermandad la confianza y la unidad que nunca debería haberse perdido”.

En referencia al contexto actual, García Rivero reconoció que “en los últimos tiempos en esta Hermandad se ha generado cierta desconfianza y también cierto desprestigio fuera de los muros de nuestra casa”. Recordó que la Macarena “siempre ha sido un espejo en el que se han mirado muchas hermandades” y aseguró que ese desprestigio desaparecerá muy pronto. “Para ello contaremos con los mejores, con todos, vengan de donde vengan, porque esta es una Hermandad de todos y para todos”, afirmó.

El candidato anunció que la candidatura que encabeza lleva por nombre “Vuelta a la Esperanza”, y adelantó que “en breve empezará a exponer algunas propuestas e ideas de los proyectos que tenemos”, aunque puntualizó que “ninguno de ellos será más importante que el proyecto general de devolver la unidad, la calma, la sensatez, la ilusión y la alegría a la Hermandad de la Macarena”.

Por último, García Rivero se comprometió a “llamar a todos los hermanos que puedan estar disgustados o tener alguna rencilla, porque aquí se va a terminar ya lo de los míos y los tuyos, o los nuestros y los de ellos; somos los de todos nosotros y así seguro que se van a comportar todos los hermanos”.

Con estas palabras, el candidato cerró su intervención reafirmando su propósito de restablecer la concordia y la confianza entre los hermanos macarenos, devolviendo a la corporación la unidad y el espíritu de hermandad que siempre la han distinguido.