Pedro Manzano: «En el Cristo de las Tres Caídas se ha primado la recuperación de sus valores devocionales muy desvirtuados por el excesivo oscurecimiento de la policromía»

Pedro Manzano lleva restaurando imágenes desde 1984. Desde entonces han pasado por su taller imágenes con un calado devocional y artístico importante. Una de las últimas restauraciones ha sido la del Santísimo Cristo de las Tres Caídas, de la hermandad de la Esperanza de Triana. ¿Cómo ha sido esta restauración? ¿Qué proyectos afronta ahora?

― En su página web podemos observar algunos de sus trabajos. Entre otros, la restauración de las cartelas del paso del Santísimo Cristo de la Exaltación, consideradas unas de las más destacables de la Semana Santa hispalense. ¿Qué estado presentaron cuando llegaron a su taller?

Las principales alteraciones que presentaban las magníficas cartelas que ilustran escenas de la pasión de Nuestro Señor Jesucristo eran consecuencia directa de diversos factores de deterioro que es frecuente encontrar en las obras de arte destinadas al culto. En este sentido presentaban alteraciones de tipo antrópico, intervenciones carentes de criterio, tanto a nivel de soporte como de policromía, también se podrían destacar las fisuras, roturas de piezas unidas mediante puntillas, repintes y una carga de suciedad que desvirtuaba completamente el rico cromatismo de las mismas. De igual forma la policromía presentaba levantamientos puntuales con algunas pérdidas muy localizadas como consecuencia de factores de deterioro asociados a unas condiciones sumamente inestable entre la humedad relativa y la temperatura.

«Se recomienda mejorar la forma de llevar a cabo su manipulación cuando (el Cristo de las Tres Caídas) es vestido o desvestido»

― Ahora le ha tocado el turno al vecino más viejo de Triana. ¿En qué ha consistido principalmente la restauración del Cristo de las Tres Caídas? ¿Qué consejos ha dado para la conservación de la imagen?

La intervención realizada a la imagen del Santísimo Cristo de las Tres Caídas ha tenido un carácter conservativo, en donde se ha primado la recuperación de sus valores devocionales muy desvirtuados por el excesivo oscurecimiento de la policromía. Paralelamente se han implementado tratamientos de restauración en determinadas zonas del rostro y las manos que presentaban la policromía ausente o con riesgo de desprendimiento.

Las recomendaciones de conservación van dirigidas a mantener estables las condiciones micro climáticas y lumínicas del lugar que ocupa la imagen en la capilla, mejorar la forma de llevar a cabo su manipulación cuando es vestido o desvestido, para lo cual se ha realizado un corpiño en cuero que va a proteger el cuerpo del alcance de los alfileres, y a informar de la forma correcta de realizar los actos de besamanos o besapiés, para minimizar los daños que estos actos cultuales provocan en la imagen.

― Tras la restauración, comienza el seguimiento de la obra. ¿En qué consisten los próximos pasos a seguir?

El control y seguimiento del estado de conservación de la imagen después de la intervención va a consistir en la observación del comportamiento de la escultura a nivel de soporte y policromía, con una periodicidad anual. De esta forma, se identificarán las alteraciones puntuales que pueda presentar para dar un tratamiento menor que las corrija, y así mantener estable las estructuras ligneas y polícromas que la conforman, consiguiendo una óptima conservación en el tiempo de la imagen.

― ¿Están ahora las hermandades más al tanto del cuidado de su patrimonio?

Las hermandades siempre han estado cuidando su patrimonio, a excepción de épocas puntuales en las que se han visto inmersas en acontecimientos económicos y sociales problemáticos y que por razones ajenas a las mismas el cuidado del patrimonio, lógicamente, se ha visto mermado y en el peor de los casos abandonado.

La diferencia con hoy día estriba en el gran interés que suscitan estos temas entre el público gracias a la enorme difusión que se consigue mediante las redes sociales, potenciado también por los medios de comunicación y al hecho de que la situación social y económica es estable.

«Las hermandades siempre han estado cuidando su patrimonio, a excepción de épocas puntuales»

― El restaurar obras de un calado devocional importante hace que la responsabilidad sea todavía mayor, ¿cree, en definitiva, que su trabajo está bien valorado?

Si no estuviese bien valorado sería impensable acceder a ese tipo de intervenciones que tienen un enorme calado devocional, como usted dice. La figura del profesional de la conservación y restauración de obras de arte se va valorando cada vez más por realizar un trabajo basado en el respeto a la obra, con criterios y metodologías de actuación de carácter científico, en donde prima la conservación de las imágenes, tal como fueron concebidas por sus autores o bien tal como nos han llegado hoy día después de haber sido adaptada a otros gustos estéticos distintos al de sus orígenes a lo largo de la historia, sobre la transformación de las mismas, basada en criterios personales, irrespetuosos y erróneos de la persona que las realiza, y que generalmente no tienen una formación específica en materia de conservación y restauración de obras de arte.

«Las redes sociales suponen una herramienta valiosa en multitud de actividades profesionales»

― Las nuevas tecnologías han traído consigo la inmediatez de la información. ¿Suele Pedro Manzano estar al tanto de las opiniones que sobre las obras restauradas vierten en las redes sociales?

Claro que sí, es la mejor forma de conocer la repercusión que ha tenido mi trabajo. Hoy día las redes sociales suponen una herramienta valiosa en multitud de actividades profesionales y en nuestro caso es una buena forma de darnos a conocer y estar al tanto sobre la opinión de la gente acerca de mi trabajo.

― ¿Cuáles son las restauraciones más complicadas a las que ha tenido que hacer frente?

Foto Benito Álvarez

Por la complejidad que supuso el tratamiento de restauración destacaría la intervención realizada en la imagen del Santísimo Cristo de la Exaltación de Sevilla, ya que tuve que hacer frente a un ataque de hongos de pudrición de la madera importante y de acceso dificultoso y por su significación y gran devoción el trabajo realizado en las articulaciones de la imagen del Señor del Gran Poder (Sevilla), pero también hay otras muchas, ya que cada imagen presenta unas características propias y con problemáticas diferentes a las que hay que ir adaptándose para conseguir solventar eficazmente las complicaciones que nos plantean.

― Ahora mismo, ¿qué restauraciones tiene Pedro Manzano por delante?

En las últimas fases del trabajo se encuentran las imágenes de Nuestro Padre Jesús Nazareno de La Palma del Condado (Huelva), Nuestro Padre Jesús Nazareno de Osuna (Sevilla) y La imagen de la Virgen de los Dolores de Carcabuey (Córdoba). Y avanzado el tratamiento en las imágenes del Angel Confortador de la Hermandad de la Virgen del Rosario de Alcalá de Guadaira (Sevilla) y del Sagrado Corazón de Jesús de Nervión (Sevilla) e iniciando los trabajos de restauración en las imágenes de la Virgen de la Peña de Puebla de Guzmán (Huelva), la Virgen de las Mercedes de Mairena del Aljarafe (Sevilla) y María Santísima de los Dolores en su Soledad de Albaida del Aljarafe (Sevilla).

«(Respecto al Cristo del Amor) nunca está de más realizar un informe diagnóstico del estado de conservación de la imagen»

― Según el mundo cofradiero, una de las imágenes que necesitaría ser restaurada debido a la oscuridad que presenta es el Cristo del Amor. Desde su óptica de restaurador, ¿cómo ve al crucificado de Juan de Mesa?

Sin entrar a valorar su actual estado de conservación general, el cual desconozco, puesto que no he tenido ocasión de realizar ningún estudio sobre el mismo, y atendiendo a lo que podemos visualizar de forma genérica, pienso que nunca está de más realizar un informe diagnóstico del estado de conservación de la imagen y que si el resultado final de los estudios que se realicen aconsejan una intervención de restauración, que se lleve a cabo sin que se desvirtúen sus valores devocionales.

― Los conventos suelen atesorar un patrimonio de riqueza inabarcable. Sin embargo, obras de grandes escultores duermen en cajas almacenadas, no pocos lienzos presentan un más que deficiente estado… ¿Qué piensa de esta situación?

Tal y como usted lo describe lamentable. Efectivamente, los siglos nos han legado un patrimonio muy rico y abundante, a día de hoy supone un verdadero quebradero de cabeza mantenerlo en perfectas condiciones de conservación sobre todo por el coste que ello supone. Habría que pensar en fórmulas que permitan su conservación y disfrute.