Avanza la restauración de la Virgen de la Esperanza: la Hermandad de la Macarena difunde un nuevo vídeo explicativo
La Hermandad de la Macarena ha distribuido un vídeo informativo en el que el restaurador Pedro Manzano detalla el progreso de los trabajos que se realizan sobre la Virgen de la Esperanza. La grabación ofrece una actualización completa del proceso, incluyendo aspectos técnicos, diagnósticos recientes y previsiones sobre la fecha de retorno al culto.
Fases técnicas completadas
Manzano explica que el equipo ha culminado “la fase de reposición de estucos, la fase de enrasado y la primera reintegración cromática con bases de acuarela”, un conjunto de intervenciones orientadas a ajustar el tono general de la policromía.
Según detalla, tras ello se procedió a “la aplicación de una capa de barniz que tiene dos objetivos: avivar el tono cromático de la policromía para poder reintegrar concretamente el color en la zona y actuar como capa de protección para evitar que depósitos superficiales como grasas o suciedad se depositen sobre la policromía original”. Esta capa, afirma, funciona como barrera preventiva ante futuros deterioros.
Análisis de materiales y pruebas diagnósticas
El restaurador confirma que, durante esta fase, también se completaron las tomas de muestras previstas dentro del programa diagnóstico. De manera literal, explica que se ha realizado “la extracción de muestras de madera en la pieza principal de la estructura de la Santísima Virgen y también en la pieza adosada situada en la zona de la cadera”.
El objetivo es identificar la especie de madera y enviar parte de esas muestras para “la prueba de radiocarbono catorce”, un estudio destinado a precisar la datación. Mientras tanto, el equipo se encuentra en “la fase de reintegración cromática final”, avanzando especialmente en la zona visible del rostro: ojos, mejillas, boca y frente, dejando para más adelante las áreas ocultas por las vestiduras.
Evaluaciones de luz y primeras pruebas visuales
Manzano detalla que, una vez alcanzado un nivel óptimo del trabajo, se realizó una primera prueba visual el miércoles 19, en presencia de la comisión. Antes de ese encuentro, explica que midieron “la luz que recibe la imagen en su lugar de culto habitual, el camarín del presbiterio, en distintas condiciones: la luz normal de diario, la luz de misas y la luz de culto”.
Con esas mediciones, “se ha recreado esa iluminación en el espacio de trabajo” para garantizar que la reintegración cromática se ajuste a las condiciones lumínicas reales de la Basílica. La prueba del día 19 fue calificada como satisfactoria, aunque se detectaron aspectos a perfeccionar.
Ajustes en la mirada y revisión de elementos expresivos
A partir de la documentación fotográfica obtenida aquel día, se observó que “el ojo derecho presentaba una ligera abertura” respecto a imágenes previas a la intervención. El restaurador explica que, tras examinar “la pestaña de ese ojo que se conserva en perfectas condiciones”, comprobaron que presenta un regrueso que genera un cierre ligeramente mayor que el perceptible en la actualidad. Por ello, afirma que lógicamente “vamos a mantener la línea palpebral original”.
Conviene subrayar que Manzano se refiere a la intervención realizada por Arquillo en el año 2012, que provocó que desde entonces, el ojo en cuestión quedase algo más cerrado. Lo que el restaurador anticipa es que tras su restauración el ojo recuperará la fisionomía que tenía antes de 2012, no la que tenía hasta el pasado mes de junio, fecha de conclusión de la última intervención de Arquillo.
El equipo continuó avanzando en la reintegración cromática y en la confección de nuevas pestañas, siguiendo fielmente la documentación histórica disponible. También se realizó la limpieza de las lágrimas de vidrio, que fueron recolocadas junto a las nuevas pestañas.
Nuevo examen con la comisión y resultados definitivos
Tras completar estos ajustes, el miércoles 26 se llevó a cabo una segunda evaluación. Manzano explica que la imagen fue expuesta nuevamente en todas las condiciones de iluminación estudiadas, y asegura que “el resultado es muy satisfactorio”, destacando su propia “gran satisfacción” con el estado alcanzado por la obra.
Para esa revisión, la imagen fue vestida con manto y corona, ya que —según relata— “no hemos obviado ningún detalle que nos haga tener una visión distinta de la que queremos obtener”. Esta presentación completa permitió a la comisión valorar la estética final en condiciones equivalentes a las del culto.
Fecha prevista para el retorno al culto
El restaurador concluye el vídeo anunciando: “Nuestra intención es que la imagen vuelva a ser repuesta al culto entre la primera y la segunda semana de diciembre, con mayor probabilidad en los primeros días de la segunda semana”.
De este modo, la Hermandad de la Macarena espera culminar en las próximas semanas un proceso que, según se desprende del informe audiovisual, se encuentra muy avanzado y con resultados satisfactorios.





