La Junta de Gobierno de la Hermandad de la Macarena acaba de informar de que tras la Santa Misa de cultos y la conclusión del besamanos, se trasladó a Nuestro Padre Jesús de la Sentencia a las dependencias de la cofradía. Allí, el conservador Pedro Manzano asumió la tarea de revisar minuciosamente el estado de la Sagrada Imagen, examinando cada detalle con la precisión de un artesano y la sensibilidad de un devoto. La revisión abarcó desde la talla anatómica y la expresividad del rostro hasta la estabilidad de cada elemento, garantizando que la obra se mantenga en condiciones óptimas para el culto y la contemplación.
Antecedentes de conservación
Esta revisión se enmarca en un contexto más amplio de labores de conservación y mantenimiento emprendidas por la Hermandad. El pasado mes de junio, la imagen fue retirada de su altar para una breve intervención dirigida por el profesor Arquillo Torres, en el marco del convenio de la cofradía con la Universidad de Sevilla.
Durante aquel proceso, se realizaron estudios avanzados, incluida una Tomografía Axial Computarizada (TAC), que permitió analizar la estructura interna del Cristo de la Sentencia. Estas pruebas ofrecieron un diagnóstico detallado sobre su estado y contribuyeron a la planificación de futuras intervenciones conservativas. Posteriormente, la Hermandad programó intervenciones para otras imágenes de su patrimonio, incluida la Virgen del Santo Rosario y la Esperanza Macarena, que derivó en la airada tormenta que asoló a la corporación hispalense hasta que el propio Pedro Manzano recuperó a la dolorosa.
Retorno al altar y perpetuidad de la devoción
Finalizada la reciente inspección de Pedro Manzano, la Imagen fue reubicada en su altar, devolviendo a la basílica la solemnidad y el recogimiento que la caracterizan. Este acto, más allá de una simple revisión técnica, se erige como un símbolo de custodia y reverencia, reafirmando el compromiso de la Hermandad con la preservación de su patrimonio y la continuidad de la devoción que ha acompañado a generaciones de fieles.
Cada gesto de cuidado durante estas intervenciones subraya que Nuestro Padre Jesús de la Sentencia no es solo una obra escultórica, sino un legado vivo que respira la historia, la fe y la pasión cofrade de la Hermandad de la Macarena.





