Persisten los problemas en la planificación del Viernes Santo en Córdoba

Nazareno Sepulcro Viernes Santo

A finales de diciembre, con la Semana Santa a poco más de tres meses, la programación del Viernes Santo en Córdoba permanece aún sin cerrarse de manera definitiva. Según ha podido conocer este medio, los problemas históricos que afectan a esta jornada persisten, especialmente debido a la tardía incorporación de las hermandades a la carrera oficial, circunstancia que complica la organización y la armonización del recorrido.

De mantenerse los horarios de 2025, la cofradía de La Soledad sería la primera en acceder al recorrido común, entrando a las 20:10, mientras que la última sería el Santo Sepulcro, programado para las 22:35. Este desfase genera dificultades logísticas significativas que condicionan la fluidez de la jornada procesional y la experiencia de los participantes y del público.

El impacto de los Oficios y la falta de consenso

El origen del problema se encuentra en el horario de la celebración de los Oficios en determinadas parroquias, condicionando la salida procesional de las hermandades que residen en ellas. Esta situación incide directamente en su entrada en la carrera oficial, pese a que el Cabildo ha dado luz verde a que se adelante la entrada de las hermandades en la Catedral.

La situación en estos momentos es que se han presentado diversas propuestas sobre las que trabajan las seis hermandades de la jornada, pero hasta ahora la Vocalía de Estación de Penitencia de la Agrupación no ha logrado implementar una medida que satisfaga a todas las partes, situación que se asemeja a la experimentada durante el Miércoles Santo, evidenciando la dificultad de alcanzar acuerdos consensuados.

La resolución del conflicto se ve además entorpecida por la actitud clerical, ya que adelantar los Oficios a primeras horas de la tarde resulta técnicamente posible, como ocurre en numerosas parroquias de la capital. Esta falta de disposición para ajustar los horarios contribuye a mantener el calendario procesional en un estado de incertidumbre prolongada.

Perspectivas y consecuencias sobre la jornada

El orden del Viernes Santo sigue abierto, a la espera de un acuerdo que podría incluso alterar la posición tradicional del Santo Sepulcro como última cofradía del día. No existe normativa que obligue a que el Sepulcro cierre la jornada, de la misma manera que no hay reglamento que impida que un crucificado procesione en Domingo de Ramos o Lunes Santo.

En los últimos años, a consecuencia de los retrasos producidos, se ha podido presenciar a cofradías como el Sepulcro regresando al templo a una hora extremadamente tardía, en la que, en zonas como San Fernando y en el entorno de Diario de Córdoba, el ambiente de los locales de copas rompe el clima de recogimiento que requiere una hermandad de estas características.

Cabe subrayar que el reglamento de la Agrupación de Cofradías establece que son las hermandades las que deben determinar la estructura de cada una de las jornadas que componen la Semana Santa. Por tanto, que sea la iglesia la que imponga que el Sepulcro tenga que ser la última sí o sí coarta los derechos de la hermandad de la Compañía, vulnerando su autonomía para organizar su jornada.

La solución más coherente consistiría en adelantar al menos media hora la entrada en carrera oficial, ya sea mediante la colaboración de los párrocos implicados para modificar la hora de los Oficios, o ajustando el orden de paso en la carrera oficial. Esto permitiría evitar que algunas hermandades finalicen su recorrido a horas excesivamente tardías, garantizando un desarrollo más armónico y equilibrado de la jornada.