Polémica por un taller del Museo Arqueológico que «descristianiza la Navidad»

Una iniciativa emprendida por el Museo Arqueológico de Córdoba ha generado cierta polémica en las redes sociales en las últimas horas. Se trata de un taller dirigido a niños de seis a doce años, que, bajo el título ‘Símbolos de los dioses’, se celebrará el próximo sábado día 5 de diciembre, a partir de las 18,00 horas, en ‘streaming’ y con plazas limitadas.

Así lo ha indicado el Museo Arqueológico cordobés, dirigido por María Dolores Baena Alcántara, elegida para pronunciar la exaltación de Cuaresma de 2020 en la Hermandad de Pasión, en una nota en la que ha detallado que para participar en el evento hay que enviar un correo electrónico a ‘[email protected]’ e indicar en el asunto ‘Taller símbolos de los dioses’. El material necesario para el taller se recogerá en el museo una vez confirmada la inscripción.

‘Símbolos de los dioses’ tratará la costumbre que tenían los romanos de adornar sus hogares durante el período de invierno, adornos que se realizaban con elementos naturales, ramas, frutos del bosque, velas o antorchas para que diera calidez al hogar durante el largo período de oscuridad y soledad del invierno. Pero también tenían tiempo para hacer regalos a sus seres queridos, ‘sigillae’, comer con familia y amigos, y mandarse notas de buenos deseos. Todas esas costumbres de las Saturnales evolucionaron hacia lo que hoy en día es la Navidad.

Fusionando la idea de las ‘sigillae’, figuras de barro o cera propias de la Saturnales, el acercamiento a la naturaleza y la protección deseada para los hogares, el taller propone conocer los símbolos asociados con los dioses romanos a través de las piezas del museo: la lechuza de Minerva, la cierva de Diana, el perro de Marte o el águila de Júpiter. Finalmente, se realizará una bola navideña que podrá decorar cualquier parte de la casa.

Sin embargo, esta iniciativa ha sido acogida con división de opiniones en las redes ya que algunos usuarios que esta iniciativa, defendida como cultural, pretende ahondar en una tendencia, que algunos tachan de “premeditada” orientada a “descristianizarlo todo”, en este caso, la Navidad, dando a entender que la mayor parte de los componentes de esta celebración tienen un origen pagano despojándola del elemento religioso, cristiano, para terminar convirtiendo la Navidad en la celebración del Solsticio de Invierno, como propugna cierto sector de la sociedad.

Frente a estas opiniones, otras han tachado de exageradas estas posturas asegurando que no es más que una “propuesta cultural que únicamente pretende enseñar a los niños el origen de una celebración cristiana” aunque con elementos cuyo origen nació al albur de otras creencias. Sea como fuere, la polémica está servida, prueba irrefutable de la incontrolable irascibilidad latente, particularmente acusada en el proceloso océano de las redes sociales, y del peligroso momento de confrontación social en el que nos hallamos inmersos, alentado por un sector político del país, perfectamente definido, que está recogiendo, en los últimos años, los frutos de la división social sembrada.