Presentado y bendecido el nuevo puñal de María Santísima Nazarena, regalo de su cuadrilla

La Iglesia Hospital de Jesús Nazareno ha sido escenario este sábado de un acto de especial relevancia para la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno: la presentación y bendición de un nuevo puñal destinado a María Santísima Nazarena, una pieza de gran valor artístico que será incorporada al ajuar de la Dolorosa.

El gesto nace como ofrenda de la cuadrilla de costaleros de la Virgen, quienes han querido rendir homenaje a la titular mariana coincidiendo con el cincuentenario de su primera salida procesional. Con este motivo, el puñal adornará el pecho de la Dolorosa en el Rosario Vespertino que recorrerá las calles del barrio a partir de las 21:00 horas. En una decisión cargada de simbolismo, la Virgen procesionará sin palio, sobre su paso de salida, evocando así la estética de aquella histórica jornada de hace medio siglo.

Una obra de orfebrería cargada de simbolismo

El nuevo puñal ha sido elaborado en plata de ley por el orfebre Alejandro Gavilán Santos, quien ha cuidado con detalle su diseño y acabado. La pieza presenta un estilo barroco bicolor, con baños en oro de 24 kilates y plata fina, y se caracteriza por la riqueza de sus motivos vegetales y volutas, así como por la inclusión de escenas vinculadas a la vida de la Congregación Franciscana de las Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno y a la propia hermandad.

Los brazos del puñal contienen tres representaciones de alto contenido devocional. En el brazo izquierdo figura el Beato Cristóbal de Santa Catalina, fundador de la Congregación, repartiendo pan a los necesitados. El brazo derecho recoge una composición inspirada en el retablo dedicado al Padre Cristóbal, donde una hermana ofrece caridad tanto a niños huérfanos como a ancianos, unificando ambas escenas en un único relato de misericordia. En el brazo superior, se plasma la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno portando la cruz, instante en el que se encontró con María camino del Calvario, episodio que constituye el Cuarto Dolor de la Virgen y que otorga sentido al símbolo del puñal en su pecho.

En el centro de la cartela, enriquecida con motivos vegetales y querubines similares a los que figuran en el palio y el frontal del paso, se representa a los ángeles ofreciendo una guirnalda al Nazareno, a cuyos pies reposa un jarrón con rosas. Presidiendo la composición aparece el escudo de la hermandad, rodeado por una orla de cristal de Swarovski negro, evocando el color del hábito nazareno en la Estación de Penitencia. En el reverso, se ha grabado el lema Ave María Coronada, expresión de la realeza de la Virgen como Reina del Cielo y de la Tierra. Completan la obra inscripciones alusivas a la devoción de los costaleros hacia su Madre Nazarena, representada incluso en la figura del costal, entendido como la oración del hermano costalero en cada chicotá.

Una ceremonia cargada de emoción

El acto litúrgico estuvo presidido por el Rvdo. P. D. José Luis Moreno, consiliario de la corporación, quien procedió a la bendición del nuevo puñal. Tras la ceremonia, el vestidor Antonio Muñoz lo colocó en el pecho de la Virgen, culminando un momento de profunda significación para los cofrades.

La jornada no solo permitió la presentación de esta pieza de orfebrería, sino también la exhibición de un nuevo tocado de encaje de Bruselas, donado por la familia Muñoz Almoguera, que será estrenado por la Dolorosa en esta salida. Asimismo, la hermandad dio a conocer una nueva fase de los respiraderos del paso, proyecto que en su día fue concebido por los hermanos Valverde Luján, consolidando el compromiso de la corporación con la conservación y el enriquecimiento de su patrimonio artístico.

De este modo, la hermandad vive un momento de especial intensidad, en el que la memoria de la primera procesión de María Santísima Nazarena se funde con el presente, reafirmando la devoción de un barrio que, cincuenta años después, sigue rindiendo honores a su Madre.