Presentados los actos, el cartel y el logotipo del Cincuentenario de María Santísima de Gracia y Amparo

La Hermandad de la Sentencia de Córdoba ha dado a conocer el conjunto de iniciativas, símbolos y actos que vertebrarán la celebración del Cincuentenario de la Bendición de María Santísima de Gracia y Amparo, una efeméride que marca cincuenta años de devoción continuada en torno a su titular mariana y que se articula como expresión de fe, memoria histórica y compromiso cofrade.

Una obra concebida como homenaje a medio siglo de historia devocional

El cartel anunciador del Cincuentenario, realizado por Jaime Sánchez, se plantea como una evocación visual de medio siglo de confianza depositada en la mirada de María Santísima de Gracia y Amparo, integrando recursos contemporáneos con una profunda carga simbólica. La obra toma forma a partir de un collage que combina elementos creados expresamente para la ocasión con fotografías históricas tratadas mediante procesos de posterización, generando un discurso visual que remite a hitos esenciales de la corporación.

Memoria visual de la Hermandad y unidad cromática

En la composición afloran referencias a la primera salida procesional bajo palio, al antiguo paso de misterio, al escudo corporativo, a la Parroquia de San Nicolás de la Villa y a la figura de Fray Ricardo de Córdoba, conformando un recorrido por la memoria colectiva de la hermandad. El color burdeos, seña de identidad corporativa, actúa como elemento unificador de este relato, envolviendo el conjunto y dotándolo de coherencia visual y emocional.

La imagen mariana como centro espiritual y compositivo

Dominando el plano compositivo emerge la ilustración frontal de María Santísima de Gracia y Amparo, representada con una expresión serena y cercana que la sitúa como núcleo espiritual del cartel. Su silueta aparece destacada mediante un contorno en amarillo flúor, concebido como símbolo de la luz y de la Gracia divina, reforzando su papel de foco visual y devocional dentro de la obra.

Lema, tradición gráfica y raíces locales

El lema “Medio siglo confiados a María” preside el cartel como síntesis verbal de una historia compartida, condensando en una sola frase el sentido profundo de la efeméride. En la parte inferior, un grabado de estética historicista, procedente del logotipo oficial del Cincuentenario, establece un vínculo entre la contemporaneidad del diseño y la tradición visual, acompañado por la advocación, las fechas 1976–2026 y el nombre de Córdoba, afirmación explícita del arraigo territorial de esta devoción. Las tipografías, inspiradas en rotulaciones históricas de la ciudad, refuerzan el carácter local y popular del conjunto.

Un cartel como diálogo entre pasado y presente

La obra se concibe como un espacio de diálogo entre memoria y actualidad, entre el lenguaje simbólico heredado y las formas expresivas del presente. De este modo, el cartel trasciende su función anunciadora para convertirse en una proclamación visual de cincuenta años vividos bajo el amparo de María Santísima de Gracia y Amparo.

El logotipo del Cincuentenario: síntesis simbólica y devocional

El logotipo oficial del aniversario complementa el discurso iconográfico como una síntesis de fe, historia e identidad cofrade. En su centro se dispone un corazón alado de marcada fuerza expresiva, imagen que representa el Amparo de María como protección materna, cercana y constante, simbolizando el cobijo ofrecido a los fieles bajo unas alas abiertas, signo de refugio y custodia permanente.

Gracia, Espíritu y simbolismo cromático

Del corazón brota un haz de rayos luminosos, alusión directa a la Gracia de Dios derramada sobre María, que la envuelve y la convierte en cauce de esa gracia hacia el pueblo devoto. Coronando el conjunto, una llama viva evoca el amor ardiente, la fe perseverante y la presencia del Espíritu Santo. La elección cromática refuerza este mensaje: el dorado, asociado a las Bodas de Oro, celebra medio siglo de culto y devoción, mientras que el granate, color corporativo, subraya el vínculo inseparable entre la Virgen y su hermandad.

Inauguración del cincuentenario con ciclo de conferencias

Los actos conmemorativos por el 50 aniversario de la bendición de María Santísima de Gracia y Amparo se inaugurarán en febrero con un ciclo de conferencias que se desarrollará los días 9, 16 y 23 a partir de las 20:00 horas en el Real Círculo de la Amistad. La programación incluye las intervenciones de Juan José Primo Jurado y Jesús Daniel Alonso Porras, así como una mesa redonda que contará con la participación de José Antonio Salamanca, Francisco de Asís Triviño y Miguel Ángel González Jurado, ofreciendo una reflexión profunda sobre la dimensión histórica y devocional de la dolorosa.

Marzo: bendición, varales y creatividad juvenil

El mes de marzo estará marcado por la bendición de los azulejos de los titulares de la hermandad, prevista para el sábado 21, en un acto que reforzará la vinculación de la cofradía con su patrimonio artístico y devocional. Durante este mismo período se presentará, en fecha aún por determinar, el nuevo juego de varales que acompañará al palio de María Santísima de Gracia y Amparo. Además, del 9 al 16 de marzo se celebrará un concurso de dibujo dedicado a la titular, cuyo fallo será anunciado el día 25, apenas cinco jornadas antes de que la Hermandad de San Nicolás realice su tradicional estación de penitencia del Lunes Santo.

Entonización y ofrendas: abril y mayo

Tras la Semana Santa, el domingo 12 de abril tendrá lugar la entronización de la Virgen en el altar mayor de San Nicolás de la Villa, en el marco de una solemne eucaristía. Ya en mayo, el día 1, se llevará a cabo una ofrenda floral a la dolorosa, mientras que la corporación presentará el diseño de su nueva corona, un símbolo de devoción y continuidad que refuerza la importancia de esta efeméride.

Cena benéfica y solidaridad internacional

El 18 de septiembre, la Hermandad de la Sentencia organizará una cena benéfica en Bodegas Plateros destinada a financiar la obra social del cincuentenario: la instalación de una planta purificadora de agua en la selva amazónica, en colaboración con la Comunidad de Niños Sagrada Familia de Perú. La iniciativa, valorada en 17.950 euros, busca atender a poblaciones indígenas afectadas por la contaminación hídrica, ofreciendo acceso a agua potable y protección frente a riesgos sanitarios, un proyecto cofinanciado entre la hermandad y la comunidad peruana.

Clausura con cultos y besamanos

La programación concluirá en los últimos meses del año con los cultos solemnes, incluyendo el triduo y función principal del 26 al 29 de noviembre en San Nicolás, y el besamanos a María Santísima de Gracia y Amparo el 8 de diciembre, cerrando un ciclo que combina devoción, historia y compromiso social, y que refleja la magnitud del aniversario en la vida de la hermandad y de la ciudad.

Origen histórico de la imagen mariana

La imagen de María Santísima de Gracia y Amparo es una talla anónima fechada a mediados del siglo XVIII, procedente del antiguo Convento de la Victoria, donde figura en los inventarios bajo la advocación de Nuestra Señora de los Remedios. Posteriormente, aparece documentada en los inventarios de la Parroquia de San Nicolás de la Villa en la década de 1950 como Nuestra Señora de los Dolores, hasta que en 1976 fue bendecida con la advocación actual, bajo la que recibe culto desde entonces.

Intervenciones y restauraciones documentadas

En 1976 la imagen fue objeto de una intervención a cargo de Rafael Ortí Meléndez-Valdés, quien reintegró las pérdidas de policromía y ejecutó una nueva mano izquierda en madera, inspirándose en la que consideró pudo haber sido la original. En 2004 se acometió una restauración de mayor profundidad dirigida por Miguel Ángel Jurado, durante la cual se localizó en el interior de la mascarilla un pergamino fechado en 1771, documento que certifica una restauración realizada ese año por Luis Joseph Gómez. Este hallazgo, unido a la similitud estilística con otras obras, permite situar la imagen en el entorno del círculo del imaginero Gómez de Sandoval. En esta intervención se repuso la mano original y se realizó una nueva mano derecha, obra de Miguel Ángel González, además de corregirse daños estructurales en la zona del cuello y recuperarse la posición e inclinación originales de la cabeza.

Conservación reciente y características formales

En 2014 la talla fue sometida a una intervención de carácter menor, centrada en un nuevo sistema de sujeción de los brazos, una leve reintegración cromática en la zona del cuello y la correcta orientación del perno que sustenta la corona. María Santísima de Gracia y Amparo es una imagen de candelero de 165 centímetros de altura, tallada en madera de cedro, con rostro y manos policromados. La cabeza, de postura frontal e inclinación descendente con leve giro hacia la derecha, presenta cejas rectas, suavemente arqueadas hacia las sienes y marcadamente fruncidas en el entrecejo. Los ojos, de cristal soplado del siglo XVIII y color castaño, muestran la mirada baja, con pestañas postizas en el párpado superior y pintadas en el inferior. La nariz es recta y la boca aparece entreabierta, con dientes superiores e inferiores tallados en marfil, lengua tallada y policromada, mientras tres lágrimas de cristal recorren el rostro, dos en la mejilla izquierda y una en la derecha. Las manos, extendidas, conservan el antiguo rasgo del pulgar girado, completando un conjunto de intensa expresividad y profunda carga devocional.