Juan Antonio Rodríguez Vicente ha formalizado su candidatura para aspirara presidir la Esperanza de Triana. Una posibilidad que fue apuntada por Gente de Paz el pasado 21 de febrero. El candidato nació en Sevilla el 13 de junio de 1951. Está casado, de cuyo matrimonio nacieron 2 hijos, y tiene 5 nietos. Profesionalmente, ha sido empleado de Banca privada durante 30 años, ejerciendo como directivo los últimos 15 años de su vida laboral. En la actualidad se encuentra jubilado.
Hermano desde 1958, ha realizado la Estación de Penitencia con nuestros Titulares desde entonces de manera ininterrupida. Costalero del Santísimo Cristo de las Tres Caídas, perteneció a la primera cuadrilla de hermanos costaleros que fundó la Hermandad en el año 1979. Ha sido Oficial de la Junta de Gobierno en diferentes periodos. Con D. Vicente Acosta como Hermano Mayor, desempeñó los cargos de Mayordomo Segundo, en su primer mandato, y Diputado Mayor de Gobierno en el segundo. Posteriormente, en la etapa de D. José Manuel Campos ejerció como Consiliario Segundo.
Desde la fundación de la Escuela Teológica Santísimo Cristo de las Tres Caídas (2008), ha formado parte de la misma y participado de los programas de formación que se han venido desarrollando. Actualmente y desde el año 2009 es el Secretario de la Asociación Benéfico Asistencial Esperanza de Triana, entidad que acoge y gestiona el Centro de Apoyo Infantil Esperanza de Triana, ejerciendo la administración del mismo junto a su Director. De igual forma, desde 2017 es el Director del Torneo de Golf que organiza dicha Asociación para recaudar fondos para el mantenimiento y desarrollo del Centro de Apoyo Infantil Esperanza de Triana.
Rodríguez Vicente encabeza «un equipo plural y equilibrado, en el que se mezcla la experiencia de algunos y la fuerza e ilusión de los más jóvenes, pero todos con un elemento común: una sólida formación y un compromiso contrastado de servicio a nuestra Hermandad. Un proyecto abierto a todos, ilusionante, que cuente con hermanos que representen la enorme diversidad de nuestra hermandad: jóvenes y mayores, hombres y mujeres, nazarenos y de los distintos colectivos que integran la hermandad, hermanos de tradición familiar y de los que llegaron solos por la llamada de la Esperanza».
El candidato ha explicado que «los pilares en los que sustentamos nuestro proyecto son los mismos que recogen nuestras Reglas: CULTO, CARIDAD y FORMACIÓN, a los que queremos unir nuestro más firme y convencido compromiso con la EVANGELIZACIÓN, llevando la palabra de Dios a todos los que se alejaron de Él y perdieron de vista el rostro de la Esperanza». «Hacer hermandad es la principal tarea que nos imponemos en este proyecto. Tras los gloriosos acontecimientos que hemos disfrutado para conmemorar los 6 siglos de devoción a la Esperanza queremos seguir viviendo un Jubileo de Hermandad. Ahora que se han cerrado las puertas de una efeméride histórica, queremos abrir de par en par las de nuestra casa de hermandad para acoger en ella a todos los hermanos que quieren disfrutar del día a día de nuestra corporación. Queremos una hermandad llena de niños, llena de jóvenes, llena de adultos, llena de mujeres. En definitiva, queremos una Hermandad llena de hermanos que quieren construir un futuro juntos», ha subrayado.
Entre los aspectos de su propuesta que ya han sido desvelando llama la atención la apuesta por «adoptar decisiones que permitan que todos los nazarenos, aún cuando deban sus tramos ser organizados en otros espacios, salgan de nuestra Capilla y puedan realizar antes nuestras imágenes su última oración antes del inicio de la Estación de Penitencia», toda vez que «nuestra cofradía ha experimentado un enorme crecimiento en los últimos años y la hermandad debe adoptar decisiones acordes a ese crecimiento, teniendo siempre como prioridades la seguridad de nuestros hermanos y el respeto a una Estación de Penitencia vivida con la dignidad y el recogimiento que la misma merece».
Desde el punto de vista patrimonial, el candidato ha explicado que «Cuidar nuestro rico e importante patrimonio es una obligación para nosotros, razón por la que realizaremos un programa priorizado de mantenimiento y restauración del patrimonio material, así como de las necesidades patrimoniales materiales de la hermandad. El patrimonio inmobiliario también debe ser atendido y debe contar con un programa de actuaciones de mantenimiento que asegure su buen estado de conservación».





