Purísima Concepción

Si existe una visita inexcusable el día de la Inmaculada Concepción en la ciudad de Córdoba, es a la Iglesia de Santiago, donde espera la bellísima María Santísima de la Concepción, la joya que tallase Juan Ventura cuya verdadera historia desvelamos en Gente de Paz, y que se convierte en protagonista absoluta con la llegada de la festividad de la Purísima.

Una cita irrenunciable, esencial para embelesarse con la visión exquisita de una de las dolorosas más especiales de cuantas alberga la Córdoba Cofrade, ante cuya dolorida y angustiosa mirada el mundo entero se detiene para alimentarse del amor infinito de una Madre que agoniza de lamento y, al mismo tiempo, se convierte en asidero de los Desamparados que la buscan y la necesitan.

Allí ha acudido nuestro compañero Antonio Quintero, para ser cronista de una nueva jornada que ya forma parte de la intrahistoria de la hermandad de las Penas y de todos los cofrades cordobeses.