El viejo costal, 💙 Opinión

“Queridos Reyes Magos…”

Esta frase, de la que nacen millones de ilusiones, donde los corazones chicos laten con fuerza y los ojos se llenan de alegría y esperanza, donde nacen muchos sueños, es el momento donde se ha de justificar todo un año de esfuerzos y de buen comportamiento, en este punto nos encontramos en el día de hoy.

Esas ilusiones disfrazadas muchas veces por la publicidad engañosa, donde te muestran un juguete que parece inmenso y que a la hora de la verdad se queda en un enano tamaño, cosas de los macros y de las cámaras y trampas de los publicistas.

Ilusiones, las más de las veces, limitadas por la necesidad o por los medios de la familia, que han de limitar el gasto y adaptarlo a la economía de casa, esfuerzo de los padres, abuelos, y demás familiares, que uniendo su amor a los pequeños consiguen hacer realidad cualquier ilusión, del más pequeño de la casa, este es el auténtico milagro de los Reyes Magos.

Esfuerzos e ilusiones, menuda mezcla, se le añade un poco de amor paterno, y la receta necesariamente ha de salir bien.

Queridos Reyes Magos, este año… Así a modo de presentación y resumen, relatan con la sinceridad de un joven y limpio corazón, todo un año de su comportamiento, con mucha sinceridad, otro nuevo elemento para la receta esfuerzo, ilusiones, sinceridad, amor paterno, esto empieza a oler bastante bien.

Y con mala caligrafía, que en nada perjudica a los sueños, ni a las ilusiones, vienen a explicar cada una de las características del juguete deseado, color, tamaño, marca y muchas veces una precisa explicación de donde lo han visto, así nada puede salir mal, todo muy claro, a pesar de la mala letra.

Sobre lleno de dibujos, y entregarla una vez cerrada a un paje del Rey, cada cual tiene el suyo preferido, aunque creo que el que gana casi por mayoría, es Baltasar, os he de confesar que el mío era Melchor, y creedme, no sería capaz de señalar el motivo.

Melchor, Gaspar, Baltasar sus majestades los Reyes de Oriente, nuestros Reyes Magos, los de toda la vida, los que llenaron mi niñez de esperanza, ilusiones, sueños, sinceridad, amor y de muy pocos juguetes, era lo que había, cosas de la economía, pero ningún año dejo de soñar con mi carta a los Reyes Magos, y siempre empieza con “Queridos Reyes Magos, este año…”, claro ahora no pido juguetes, ni mis sueños andan en anuncios publicitarios, mis sueños son más austeros, ahora, no por la economía, sino más bien por lo de la edad, por lo vivido, por saber de verdad que es lo que necesito, lo que necesitamos todos, cosas de la edad, ya saben.

Y mi carta, ahora, con buena caligrafía vuela junto con mis sueños al lejano oriente, y desde allí en esa noche mágica de Reyes, unas veces sí, otras veces no, me dejan lo pedido cerca de mi Portal de Belén, donde la noche anterior dejé una copita de anís, unos dulces de navidad y algunas hojas de lechuga, ya saben, por si algún camello tuviese hambre, o sus majestades sed.

Y me duermo lleno de esperanza, de ilusiones, de sueños, con sinceridad, y amor, pero ningún año dejo de soñar que al levantarme todo lo pedido estará entregado, pero, esto pasa unas veces sí y otras no, y es que muchas veces no he sido lo suficientemente bueno, lo siento, este año que empieza, intentaré ser mejor.

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup