El diseñador Rafael de Rueda ha dado a conocer una propuesta conceptual de reforma del paso de misterio de la Hermandad del Cristo de Gracia, conocido popularmente como «el Esparraguero», un proyecto que ha presentado como un ejercicio de diseño destinado a aportar ideas desde el máximo respeto hacia la corporación y su titular, sin pretender establecer criterios definitivos ni cuestionar el patrimonio existente.
A través de una publicación difundida en sus redes sociales, el autor ha subrayado que la iniciativa nace «sin más pretensión que la de aportar ideas», recordando que se trata de un trabajo realizado «desde el más absoluto respeto al Santísimo Cristo y su Hermandad» y sin intención de «sentar cátedra» o corregir las decisiones adoptadas por la corporación.
Un análisis centrado en las proporciones y la unidad estilística del paso
En su reflexión, Rafael de Rueda considera que el actual paso del Cristo de Gracia presenta algunas dificultades derivadas de su excesiva anchura, una circunstancia que, a su juicio, condiciona notablemente su aspecto visual.
Asimismo, sostiene que la configuración del conjunto genera unas proporciones que califica de extrañas, especialmente por el denominado «efecto cajón» que produce la existencia de un único cuerpo desempeñando simultáneamente las funciones de canasto y respiradero, con un formato rectangular y escasamente moldurado.
El diseñador también pone el foco en la coherencia artística del conjunto. Aunque el paso responde a un estilo gótico, entiende que la presencia de candelabros arbóreos de carácter plenamente barroco rompe la unidad estética del conjunto y provoca una distorsión del lenguaje artístico predominante.
Una propuesta para estrechar el paso y ganar esbeltez
La propuesta elaborada por De Rueda persigue un estrechamiento del paso tanto desde el punto de vista estructural como visual. Para ello plantea la eliminación de las ménsulas situadas en las esquinas, trasladando la imaginería precisamente a esos ángulos de la mesa del paso.
Del mismo modo, propone que la estructura actual pase a desempeñar únicamente la función de respiradero, incorporando una peana a modo de canasto que permita triangular el conjunto y aporte una mayor altura y elegancia a la composición.
Elementos góticos para reforzar la identidad del conjunto
El proyecto contempla igualmente el remate de las esquinas mediante columnas de estilo gótico, así como la incorporación de pináculos góticos en todo el perímetro inferior, una solución con la que pretende eliminar el denominado «efecto cajón» que, a su juicio, caracteriza actualmente al paso.
Entre las modificaciones planteadas figura también la sustitución de los actuales candelabros arbóreos barrocos por otros de estética gótica, con el propósito de dotar al conjunto de una mayor unidad estilística. Igualmente, mantiene el sobrefaldón, uno de los rasgos más característicos del paso, aunque integrado de una forma que considera más armónica con el diseño general.
Elevar la imagen del Crucificado y reorganizar el misterio
Como parte de las actuaciones planteadas, Rafael de Rueda propone elevar la imagen del Santísimo Cristo al máximo, argumentando que en Córdoba los Crucificados procesionan generalmente a una altura muy baja.
Además, plantea una nueva disposición para las figuras del misterio, inspirada en la distribución que presentan actualmente en la capilla, buscando reforzar la lectura visual del conjunto durante la estación de penitencia.
El diseñador concluye señalando que, en su opinión, esta propuesta permitiría resolver el problema de la anchura del paso sin alterar su idiosincrasia, evitando al mismo tiempo acometer cambios de mayor calado que pudieran resultar controvertidos dentro de la hermandad.




