Tal y como adelantamos este martes en Gente de Paz, la Agrupación Musical de la Sagrada Cena, afrontará en las próximas semanas un relevo en su dirección. Rafael Palos, que ha dirigido con notable éxito a la banda cordobesa desde sus inicios, dejará su cargo de director a partir del próximo 25 de junio, tras la celebración de la tradicional procesión del Corpus Christi de la Hermandad Sacramental de la Sagrada Cena, prevista para el día previo y que contará con la presencia de la agrupación, después de estar al frente del grupo de músicos que naciera en el seno de corporación allá por el año 2010. El testigo lo tomará una dupla de músicos que ya se encargaba de coordinar aspectos musicales en los últimos tiempos, Hernando Vicente de Soto y Antonio Buendía.
Con tal motivo, el todavía máximo responsable de la formación de Poniente ha querido despedirse de quiénes han sido sus músicos todo este tiempo a través de una emotiva carta en la que explica los motivos que le han llevado a tomar esta determinación. Motivos que se circunscriben cuestiones laborales. «Gracias a Dios tengo un nuevo trabajo pero que me consume muchas horas durante la semana lo que me impedirá desarrollar como es debido la dirección de esta formación», sí bien añade que «entiendo que mi etapa como director ha caducado a lo largo de estos seis años he dado todo lo que sé y he podido dar y considero que es el momento justo para que entre una nueva dirección que continua y favorezca el desarrollo y crecimiento que esta agrupación aún tiene». Una decisión que le honra.
Palos precisa en su carta que «han sido 6 años maravillosos a lo largo de los cuales no solo he podido ver el cambio físico de la mayoría de los componentes, sino también su gran evolución musical». «Me voy con la satisfacción que tienen los que hacen lo que tenían previsto hacer. No solo se ha creado una escuela de música en la calle sino que hemos alabado nuestros Sagrados Titulares con nuestras oraciones musicales por las calles de Córdoba bien delante de la cruz de guía los primeros años bien marcando el caminar de nuestros hermanos costaleros tras ese gran barco de fe que es nuestro misterio además de crear un grupo de amigos que se lo pasan genial haciendo lo que les gusta tocar música cofrade» añade en su misiva.
El todavía director agradece a «mucha gente el que me diesen la oportunidad de dirigir este hermoso proyecto», empezando por «Pedro Rojas el hermano mayor que dirigía aquella Junta de Gobierno y que contra viento y marea peleo por conseguir poner en marcha la idea de algunos jóvenes cofrades de la Hermandad de la Cena cómo Rafa Pozo y que confío en un profesor Elemental de Música como yo para ejercer una labor de iniciar la andadura de esta bella locura». También tiene un sentido agradecimiento para «todas y cada una de las hermandades cofradías o agrupaciones que confiaron en el buen saber y hacer de una incipiente banda a la que nadie conocía pero que con su tesón y derroche de ilusión empezaron a hacer de la agrupación lo que actualmente es».
Pero el mayor agradecimiento de Rafael Palos es para «todos los que desde el primer día empezaron a trabajar codo con codo conmigo en este hermoso proyecto, todos y cada uno de los jóvenes músicos que forman o han formado parte de la nómina de componentes de la agrupación musical Sagrada Cena» de quienes destaca que «no sólo han sido un grupo de músicos haciendo ruido han sido un pilar fundamental de la propia hermandad».
Finalmente Rafael palos culmina su carta «deseando a Antonio Buendía y a su equipo de dirección toda la suerte del mundo para que el Señor de la Fe, el Santísimo Cristo de la Luz y María Santísima de la Esperanza del Valle les permitan disfrutar tanto como yo he disfrutado de este grupo de hermanos».





